
El Credit Management debe realizar seis funciones bien diferenciadas dentro de la organización empresarial y que son:
El pasado día 15 de diciembre de 2012, en el BOE número 301 salió publicada la Orden del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas HAP/2662/2012, de 13 de diciembre, por la que se aprueba:
el modelo 696 de autoliquidación, y el modelo 695 de solicitud de devolución por solución extrajudicial del litigio y por acumulación de procesos, de la tasa por el ejercicio de la potestad jurisdiccional en los órdenes civil, contencioso-administrativo y social y se determinan el lugar, forma, plazos y los procedimientos de presentación.
Ya disponible la presentación: «La gestión empresarial de la Morosidad» correspondiente al curso «Instruments per gestionar i cobrar impagats» impartido por el Profesor Pere Brachfield en ACCID, l’Associació Catalana de Comptabilitat i Direcció, el 11 de Diciembre de 2012. Descargar aquí CompartirTwittearCompartir0 Compartir
El Credit Management se define como a un conjunto de técnicas financieras, comerciales y jurídicas que gracias a una organización especializada, concurren a acelerar el cobro de las cuentas de clientes, haciendo que se respeten las condiciones de pago contractuales y preservando los márgenes de beneficio de la empresa. Al propio tiempo el credit management coadyuva al incremento de la cifra de ventas.
«Una venta es un regalo que hacemos al cliente hasta que no se ha cobrado»
Los créditos fallidos suponen para las empresas que los padecen, un esfuerzo adicional de ventas. Por ejemplo una empresa que obtenga un 10% de margen de contribución con la venta de sus productos, y tenga unas pérdidas por operaciones incobrables del 1,2%, deberá realizar un giro comercial suplementario del 12% de su facturación para compensar el quebranto provocado por los fallidos. En caso de que los incobrables llegasen al 2% de las ventas totales, el giro suplementario debería de ser del 20%.
Hay que tener en cuenta el coste financiero de la morosidad ya que es suele ser el más elevado. Un axioma en finanzas preceptúa que cada día que transcurre, desde el vencimiento de la factura hasta que se cobra, la empresa incurre en un coste financiero. Esto es así puesto que una vez vencido el plazo contractual de cobro, si el cliente no ha abonado la factura, el proveedor debe continuar financiando la operación comercial.
Como ejemplo vamos a ver el caso de la empresa Piros S.A. que ha realizado una venta por importe de diez mil euros a un cliente, y éste en lugar de abonar la factura en la fecha de vencimiento contractual, lo ha hecho tres meses más tarde.