Los documentos cambiarios para reforzar el derecho de crédito

El cheque, el pagaré y la letra de cambio son títulos valores útiles para reforzar el derecho de crédito del proveedor

Cuando no se está seguro del perfil pagador de un cliente, es recomendable que el acreedor consiga del cliente un documento cambiario de pago (cheque o pagaré de cuenta corriente) para cobrar la mercancía en el momento de su entrega o si no es factible obtener el instrumento de cobro en aquel momento, hay que conseguir que el cliente entregue el documento cambiario lo antes posible.

Asimismo, cuando la forma de pago sea con aplazamiento ya que se concede un crédito comercial, es aconsejable que el comprador entregue pagarés por la totalidad del crédito. De esta forma el proveedor verá reforzada su posición ya que la ley otorga a estos instrumentos de pago (tienen el carácter legal de títulos valores) unos derechos especiales que permiten al acreedor reclamar el pago mediante un juicio cambiario con muchas más garantías de éxito y están regulados por la Ley 19/1985, de 16 de julio, Cambiaria y del Cheque (LCCH).

Cuando el acreedor está en posesión de un título valor tiene en sus manos lo que se conoce como un crédito documentado y al mismo tiempo posee un reconocimiento de deuda de deuda firmado por el deudor. En caso de impago del título valor la reclamación será mucho más fácil puesto que el moroso se encontrará con que el campo de excusas para no pagar se le ha quedado muy limitado.

Vale la pena señalar que la emisión de un documento cambiario ni extingue ni nova la relación jurídica fundamental subyacente entre deudor y acreedor. El artículo 1.170 del Código Civil señala expresamente que la entrega de pagarés a la orden, o letras de cambio u otros documentos mercantiles, sólo producirá los efectos del pago cuando hubiesen sido realizados (o sea, cobrados íntegramente), o cuando por culpa del acreedor se hubiesen perjudicado. Entretanto la acción derivada de la obligación primitiva quedará en suspenso. La obligación primitiva queda en suspenso, pero no se extingue por la emisión del título valor para quedar sustituida por la obligación cambiaria.

La existencia de un documento de pago sin fondos también implica un mayor grado de incumplimiento por parte del deudor, puesto que el moroso no ha actuado de forma pasiva –limitándose a retrasar el pago– sino que deliberadamente ha incumplido un compromiso de pago materializado en un documento –que lleva su firma– con mención expresa de la fecha de pago y el importe. En estas circunstancias la conducta del moroso queda en evidencia y su incumplimiento es flagrante, y por este motivo el acreedor podrá ejercer una mayor presión en el momento de exigirle el pago de la deuda.

En caso que el cliente retrase la liquidación de facturas vencidas, pida un aplazamiento en el pago o solicite abonar de forma fraccionada la deuda, es recomendable que el moroso entregue pagarés o firme letras de cambio para reforzar los derechos de cobro del vendedor.

 

¿Qué es mejor un cheque, un pagaré o una letra de cambio?

Muchas veces se me ha consultado sobre cuál es el mejor instrumento de pago de la deuda a efectos de conseguir más agilidad en los procedimientos judiciales para el recobro del impago. La respuesta no es fácil ya que a pesar de que la LCCH otorga la misma fuerza en Juicio Cambiario a los tres títulos, cada uno de estos documentos cambiarios tiene ventajas e inconvenientes por lo que es necesario entender las diferencias que presentan y la función que tienen a efectos de poder recuperar el importe del débito.

Las diferencias fundamentales entre los tres documentos cambiarios, cheque, pagaré y letra son:

  • El cheque constituye una orden de pago incondicional y a la vista de un importe determinado en el momento que el emisor lo firma; existe una relación triangular librador/librado/tomador. Es el instrumento adecuado si lo que se pretende es documentar un pago inmediato
  • El pagaré es una promesa de pago incondicional del firmante que se obliga él mismo a pagar una cantidad determinada, pero con un vencimiento futuro. No existe relación triangular sino dual firmante/tomador. Es el título más cómodo para documentar uno o varios pagos aplazados
  • La letra de cambio es un mandato de pago a favor de un tercero y aparece la relación triangular librador/librado/tomador. Es el título valor más adecuado para cobrar de nuestro deudor cuando éste alega que no tiene liquidez pero que a su vez le deben muchas facturas. Con la letra de cambio podemos cobrar del deudor de nuestro deudor. Nuestro cliente moroso debe actuar como librador de la letra y hacer firmar como librado a su deudor, indicando nuestro nombre como tomador del título y entregándonos la letra de cambio firmada. El inconveniente es que exige mayores requisitos formales y debe extenderse en papel timbrado oficial.

 

Para mayor información acerca de nuestros cursos de gestión de impagados, cursos de credit management, formación en administración del crédito, servicios de formación in Company, servicios de consultoría de Credit Management, consúltenos sin compromiso a través de nuestro formulario de contacto: https://perebrachfield.com/contacto/ o llamando al: 93 296 96 61.

 

Autor: Pere Brachfield
Todos los derechos reservados; se prohíbe la reproducción total o parcial de este artículo