Los perjuicios que provocan los retrasos en el pago

Además de las deudas incobrables hay que tener en cuenta el problema de los créditos morosos, es decir aquellos saldos de clientes que no se consiguen cobrar al vencimiento pero se acaban cobrando con retraso. Este tipo de impagados supone para las empresas una serie de costes muchas veces poco visibles para los gerentes de las empresas pero que desde el punto de vista económico soy muy importantes.

También la morosidad de los clientes puede provocar varios problemas a los acreedores que en ocasiones pueden poner en peligro su estructura. A continuación se relacionan estos riesgos y costes agrupados en varios bloques.

Los dos perjuicios principales que provocan los retrasos en el pago por parte de los clientes a las empresas acreedoras son:

Costes de financieros de la morosidad

El principal coste de la morosidad –y el más oculto– corresponde al coste financiero que se origina debido al retraso en el pago de los deudores. Esto es así puesto que una vez vencido el plazo contractual de cobro se debe continuar financiando –de forma no prevista para el proveedor en el momento de realizar la operación– un saldo de clientes que sigue en el realizable pasado el vencimiento de cobro. Si la empresa ha financiado sus créditos a clientes con créditos bancarios a corto, el coste financiero adicional disminuirá considerablemente el beneficio esperado por la venta. Por consiguiente cuanto más tarde el cliente en pagar el débito comercial, más onerosa resultará la financiación de esta partida.
Para calcular el coste que supone el retraso en el pago de una factura se puede utilizar la siguiente ecuación (utilizando el cálculo del interés simple).

Coste de la morosidad = Importe del crédito en mora x (días de atraso/ 360) x coste de los recursos

Ejemplo:

La empresa Manufacturas Catalonia S.A. ha cobrado una factura de 100.000 euros después de 100 días de retraso –después del vencimiento de pago contractual–, teniendo en cuenta que el coste de refinanciación que ha de soportar la compañía es del 8%.
El coste que ha provocado el retraso en el pago es

Coste = 100.000 x (100 / 360) x 0.08 = 2.222,22 euros

A lo que hay que añadir el coste de financiación que supuso anteriormente para Manufacturas Catalonia S.A. mantener el saldo de la operación mercantil en el realizable hasta la fecha del vencimiento. Las condiciones de pago –no respetadas por el deudor– fijaban un plazo de pago de 90 días fecha factura.

Coste de financiación = Importe crédito x (plazo pago / 360) x Tasa de interés

Coste financiación = 100.000 x (90/360) x 0,08 = 2.000 euros

Consiguientemente el coste total financiero que ha soportado Manufacturas Catalonia S.A. en esta venta a crédito ha sido de 4.222.22 euros, o sea el 4.22% del importe de la factura. En caso que el margen comercial sea reducido esta venta habrá reportado escasos beneficios, y si es inferior al 4% habrá reportado una pérdida.

El coste oculto de la morosidad

La inversión que tienen efectuadas las empresas en saldos de clientes y cuentas a cobrar supone un importante empleo de fondos y un elevado coste financiero para las compañías.
Consiguientemente cada día que transcurre desde el vencimiento de una factura – y hasta que el vendedor no consigue cobrar íntegramente el importe de la misma– ocasiona un coste financiero al proveedor.

La estimación del coste de financiación –o de refinanciación según se mire– de los saldos de clientes dependerá del tipo de recursos que la empresa utilice para financiar dichos saldos. La empresa deberá conocer cual es el coste medio ponderado de los recursos ajenos que utiliza para financiarse a corto plazo y utilizar esta magnitud porcentual para calcular el coste de refinanciación de sus clientes.
En los casos en que la empresa cuente con importantes recursos propios habrá que calcular el coste de financiación en función al coste de oportunidad de dichos fondos, o dicho de otro modo de la tasa de rentabilidad que dichos recursos podrían generar si se invirtieran en otra actividad económica.
En caso que tenga que acudir a la financiación externa, la tasa de refinanciación de los saldos de clientes dependerá del coste de las líneas de crédito de la compañía.

En esta tabla se refleja el coste financiero que supone el retraso en el cobro de una factura de 1.000 euros en función a los días que pasan hasta que se consigue el cobro. En este caso se han hecho los cálculos utilizando la fórmula del interés simple y aplicando un interés medio ponderado de los recursos utilizados para financiar el capital circulante del 7%.
Gracias a esta tabla se puede ver que cualquier retraso en el cobro provoca un coste a la empresa acreedora.

DIAS DE RETRASO

IMPORTE EN euros (aprox)

1

0,19

2

0,39

3

0,58

4

0,78

5

0,97

6

1,17

7

1,36

8

1,56

9

1,75

10

1,94

11

2,14

12

2,33

13

2,53

14

2,72

15

2,92

20

3,89

25

4,86

30

5,83

35

6,80

40

7,77

45

8,75

50

9,72

Por consiguiente un retraso de diez días en el cobro de una factura de 1.000 euros provocará a la empresa acreedora un coste financiero de casi 2 euros

Si el retraso llega a ser de 30 días el monto se elevaría a 5,83 euros

En una factura de este importe el coste no parece relevante pero: ¿qué pasaría si sumamos el coste producido por el retraso de unos cuantos días de varios cientos (o miles) de facturas de esta misma cuantía?
O también hay que pensar el coste que supondría el retraso en el cobro de una factura de 25.000 euros si esta demora fuera de 20 días. Si los intereses que la empresa acreedora ha de soportar para financiar su activo circulante son del 7%, el coste de la morosidad del cliente representaría un total de 97,22 euros

Riesgos de liquidez

Otra consecuencia de la morosidad es la aparición de tensiones de tesorería provocados par el insuficiente flujo de fondos. La falta de rotación del activo circulante pone en dificultades la tesorería de la empresa e impide a la empresa atender sus propios compromisos de pago. La necesidad de obtener recursos financieros a corto para cubrir las necesidades puntuales de tesorería obliga a solicitar a los bancos los fondos necesarios.
Asimismo en un momento crítico puede existir la imposibilidad de conseguir el disponible necesario para atender las necesidades de tesorería, debido a que las entidades bancarias decidan restringir los flujos de dinero, lo que pudiera provocar una crisis grave de liquidez en la empresa.

Otras consecuencias de los impagados en la estructura financiera

Además de los costes financieros y la pérdida de liquidez para la tesorería de la empresa, los impagados también provocan los siguientes perjuicios:

  • Un aumento del activo circulante al incrementarse las partidas de clientes con las cuentas vencidas e impagadas
  • Un incremento desproporcionado de la masa patrimonial del realizable
  • Un incremento del pasivo a corto con coste para financiar las cuentas de clientes vencidas y no cobradas
  • Un desequilibrio financiero y de la estructura del balance
  • Una imagen financiera negativa en los análisis de estados financieros
  • Un aumento de los costes financieros derivados de las necesidades de financiación de las cuentas impagadas y saldos de clientes.
  • Costes financieros suplementarios por el coste derivado de las garantías adicionales exigidas por los bancos para garantizar los créditos concedidos.
  • Incremento del coste de la financiación producido por los saldos bloqueados en cuentas compensatorias
  • Una disminución de los beneficios empresariales
  • Un descenso de la rentabilidad y por consiguiente de la competitividad de la empresa

Otros gastos y costes que se producen o aumentan debido a los impagados

  • Comisiones y gastos bancarios de devolución de efectos
  • Gastos de estructura al tener que atender el personal nuevas cargas de trabajo para cobrar las operaciones comerciales
  • Gastos administrativos para la gestión de los impagados
  • Gastos en recogida de información financiera sobre clientes
  • Gastos de gestión de cobro, desplazamientos, teléfono, correo, personal
  • Pago a Hacienda del IVA repercutido y no cobrado de las facturas impagadas
  • Gastos en empresas de recobro si se exterioriza la gestión

Deterioro de la imagen ante las entidades bancarias

Los impagados perjudican a las empresas frente a sus entidades bancarias, puesto que las entidades financieras prestan una especial atención a los clientes que sufren muchas devoluciones y les exigen mayores garantías o les reducen su capacidad de crédito. Los bancos reaccionan con cautela ante un cliente que presenta un índice elevado de impagados, por encima de los ínidices sectoriales, ya que los consideran de alto riesgo por lo que pueden revisar las líneas de descuento y rebajar el crédito disponible.

Aumento de los riesgos

Es un principio del «Credit Management» que el nivel del riesgo comercial aumenta en proporción al plazo de cobro, por lo que los retrasos en el pago de los deudores incrementan el riesgo, deterioran la calidad del realizable y aumentan las posibilidades de fallidos e incobrables.

El contagio del problema

El acreedor que sufre la morosidad repercutirá en sus propios acreedores el problema intentando aplazar sus pagos con el resultado de una reacción en cadena y el establecimiento de un círculo vicioso que acaba con una degradación general de las costumbres de pago.

Otras consecuencias de los impagados

  • Desmotivación del equipo de ventas al que se le suele acusar de no hacer bien su trabajo
  • Crean mal clima y tensiones dentro de la empresa especialmente entre el departamento comercial y el de finanzas
  • Falsean las estadísticas de facturación con las ventas que no se cobran
  • Aumento de los precios al repercutir en los buenos clientes el coste de los impagados
  • Pérdida de competitividad frente a los competidores que no tienen problemas de cobranza y pueden mantener precios más bajos
  • Contribuyen al incremento de la inflación con la subida de precios que acaba pagando el consumidor final
  • Descapitalización de las empresas ya que las entidades bancarias les obligan a mantener depósitos como garantías adicionales al riesgo si el índice de impagados es elevado.

Ejemplo de las posibles repercusiones de un impagado de 100.000 euros

La empresa Bary S.L. adeuda a la empresa Zenda S.A. una factura de 100.000 euros por la compra de unos bienes. La empresa Zenda S.A. obtiene un margen neto del 10% sobre el precio de venta de sus productos.
En una primera hipótesis vamos a suponer que Bary S.L. acaba pagando la factura al cabo de 1 mes; en una segunda hipótesis que lo consiga al cabo de 3 meses y en una tercera al cabo de 6 meses. Y siempre gracias a la gestión recuperatoria llevada a cabo por el departamento de cobros de Zenda S.A.
El coste total de las gestiones recuperatorias para Zenda S.A. (básicamente coste del personal del departamento de cobros, correo y llamadas telefónicas) asciende a 30 euros cada mes

En el siguiente cuadro vamos a ver las consecuencias que supone la demora en el pago para Zenda S.A. en los tres casos, en el supuesto que el coste de sufragar los créditos comerciales suponga para la empresa acreedora un tipo de interés anual del 10% y que la inflación real que existe en estos momentos sea del 5%.

Tiempo transcurrido desde el vto.

1 mes

3 meses

6 meses

Costes financieros

 

833 euros

 

2.500 euros

 

5.000 euros

Gastos de gestión recobro

 

30 euros

 

90 euros

 

180 euros

Pérdida poder adquisitivo

 

417 euros

 

1.250 euros

 

2.500 euros

Coste total

1.280 euros

3.840 euros

7.680 euros

Importe recuperado real

 

98.720 euros

 

96.160 euros

 

93.320 euros

Beneficios obtenidos

8.720 euros

6.160 euros

2.320 euros

Como se puede comprobar Zenda S.A. sufre en cada caso un quebranto en su margen de beneficios. En el supuesto que no consiga cobrar hasta pasados 6 meses, el beneficio que le queda a Zenda S.A. es de sólo 2.320 euros; lo que implica una merma de más de las dos terceras partes del margen original.

Ahora bien supongamos que a los 6 meses la empresa Zenda S.A. no consigue cobrar la factura y ha de recurrir a los servicios de una agencia de recobros para conseguir cobrar el importe de la deuda. La empresa de recobros consigue un mes más tarde recobrar el importe de la factura. Pero de la liquidación practicada deduce sus honorarios que son del 15% sobre las cantidades recuperadas. En el siguiente cuadro vamos a ver la repercusión económica que supone para Zenda S.A.

Tiempo transcurrido desde el vto.

7 meses

Costes financieros

 

5.833 euros

Gastos de gestión recobro

 

180 euros

Pérdida poder adquisitivo

 

2.917 euros

Honorarios agencia cobros

 

15.000 euros

Coste total

23.930 euros

Importe recuperado real

 

76.070 euros

Pérdida sufrida

*13.930 euros*.

 

En este caso a pesar de que Zenda S.A. consigue finalmente cobrar la factura, el coste total supone un importe de 23.930 euros, lo que le provoca una pérdida real de 13.930 euros

Pere Brachfield, director de estudios de la PMCM y profesor de EAE Business School

1 comentario en «Los perjuicios que provocan los retrasos en el pago»

  1. tengo dos pagares que no tienen fondo firmados por una S.L que tiene inmuebles pero no tiene liquidez. mi abogado me ha aconsejado que demande pero me da miedo que en el transcurso de la demanda se descapitalice la sociedad y no se que hacer.
    el librador me pide que espere a que venda un inmueble y me paga el problema es que le he pedido una garantia real como la hipoteca de algunos de sus bienes. el problema es que no tiene dinero para afrontar el pago de la escritura publica, registro de la propiedad etc y no se que hacer

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