Manual del Credit Management: Los costes financieros del crédito a clientes y gastos provocados por los impagados

Consejos del profesor y abogado Pere Brachfield (VIII)

Los costes financieros de vender a crédito

Un conocido aforismo dice que: “no hay nada gratis en este mundo” y un proverbio en finanzas preceptúa que: “el dinero con el paso del tiempo pierde valor”.

No hay que olvidar nunca estas dos sentencias, puesto que las empresas que venden a crédito incurren en una serie de costes. Esto se debe a que la mayoría de las empresas financian una gran parte de sus ventas con créditos bancarios a corto.

Las empresas que otorgan créditos a sus compradores tienen que endeudarse con terceros para poder financiar las inversiones en saldos de clientes, ya que no disponen de suficiente fondo de maniobra para las necesidades de fondos que suponen las ventas a crédito ni generan suficiente cash-flow para sufragar las nuevas operaciones.

Por consiguiente, vender a crédito es soportar los costes financieros que suponen la inversión en cuentas de clientes pendientes de cobro.

La función financiera debe evaluar el coste del proveedor de las operaciones con pago aplazado, puesto que, si la empresa ha agotado su capacidad de obtener recursos propios, deberá cubrir las necesidades de inversión de su activo corriente con pasivo a corto con coste.

Los costes que engendra el crédito a compradores

El crédito concedido a los clientes provoca a las empresas proveedoras cuatro tipos distintos de costes:

  • Las pérdidas directas provocadas por los créditos comerciales incobrables
  • El coste de los recursos empleados en la financiación de los créditos de clientes durante el tiempo transcurrido desde la venta hasta el cobro de la transacción comercial.
  • Los gastos de gestión; en este grupo entran los costes administrativos de la gestión y control de las cuentas de clientes, los costes originados por la tramitación de los diferentes medios de pago, los gastos de cobranza, los costes de la gestión de cobro y los producidos por las gestiones recuperatorias.
  • Los costes derivados de la prevención y cobertura de los riesgos de crédito.

El control y análisis de estos costes servirá al departamento de créditos como guía para conocer la eficiencia de su gestión. La comparación de los datos obtenidos en diferentes períodos permite que la empresa pueda evaluar los resultados de las medidas correctoras adoptadas en un momento dado.

El efecto de la concesión de créditos a clientes en los beneficios de las empresas y en su liquidez

Cuanto mayor sea el plazo de cobro que han de soportar las empresas, mayor será la masa de cuentas a cobrar que tendrá en sus balances, y por consiguiente mayor será el coste financiero que experimentará.

Los costes provocados por los impagados – morosidad – en los pagos de las facturas y las tensiones de tesorería provocadas por falta de liquidez

Una de las consecuencias de los impagados es la aparición de tensiones de tesorería provocadas por el insuficiente flujo de fondos al fallar la previsión de cobros que había hecho el tesorero.

Asimismo, la disminución del flujo de cobros pone en dificultades la tesorería de la empresa y le impide atender sus propios compromisos de pago.

Consecuentemente, la necesidad de obtener liquidez a corto para cubrir las necesidades puntuales de tesorería obliga a las empresas afectadas por la morosidad a solicitar urgentemente a los bancos los fondos necesarios para salir del apuro.

La morosidad también tiene repercusiones de tipo económico financiero en las empresas que la sufren, siendo las más relevantes:

Los gastos que provocan los impagados:

  • Gastos bancarios de devolución de efectos
  • Gastos administrativos para la gestión de los impagados
  • Gastos en recogida de información financiera sobre clientes
  • Gastos en empresas de recobro
  • Gastos de gestión de cobro, desplazamientos, teléfono, correo, personal

Algunos factores que influyen sobre el impacto de la morosidad

La morosidad no perjudica por igual a todas las empresas; existen determinados factores que pueden aumentar o amortiguar el impacto causado por la morosidad, de forma que los perjuicios no tienen la misma repercusión. Los principales factores son:

  • La dimensión de la empresa
  • Los tipos de interés
  • El mercado y a la actividad comercial
  • El margen de beneficios aportado por los productos o servicios comercializados

El impacto de la morosidad en relación con los tipos de interés

La morosidad ocasiona costes financieros, ya que las empresas deben financiar durante un período adicional los saldos de clientes no cobrados al vencimiento.

Este coste que se produce como consecuencia del atraso en el cobro de las facturas, aumenta si los tipos de interés son elevados y disminuye si los tipos son bajos. Por este motivo, las épocas en que los tipos de interés son elevados, el perjuicio económico provocado por la morosidad resulta mayor que cuando los tipos son bajos.

Asimismo, hay que tener en cuenta que las empresas de dimensión reducida no podrán obtener los mismos tipos de interés bancario que consiguen las empresas más grandes y en consecuencia tendrán que soportar un mayor coste de financiación.

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Cristina Vert.