Los códigos BIC y SWIFT son el mismo código bancario internacional

El código bancario internacional BIC-SWIFT es un estándar internacional para la identificación de las entidades de crédito.

El código BIC-SWIFT (o SWIFT-BIC) es un estándar internacional para la identificación de las entidades de crédito y la International Organization for Standardization (ISO) ha designado a la Society for worlwide Interbank Financial Telecommunication, más conocida mundialmente por su acrónimo SWIFT, como la autoridad certificadora del registro de les códigos BIC-SWIFT. Como le corresponde a la Society for worlwide Interbank Financial Telecommunication el registro de los mencionados códigos, en una primera etapa, este código fue denominado simplemente SWIFT. Dicho código fue adoptado por SEPA (Single Euro Payments Area) como el código para identificar la entidad bancaria y la sucursal, así como el país donde se encuentra dicha entidad de crédito dentro de la zona SEPA. Por consiguiente, el código SWIFT y el código BIC son la misma cosa en el sector bancario y, aunque se les puede denominar indistintamente SWIFT o BIC; se utiliza la denominación código BIC si la cuenta bancaria se encuentra en Europa y código SWIFT si la entidad bancaria está ubicada en otros continentes, pero en realidad no existe diferencia entre los dos códigos bancarios. Ahora bien, para operaciones bancarias fuera de la zona SEPA el código BIC-SWIFT siempre es necesario para identificar la entidad financiera a la que se manda una transferencia internacional y lo más práctico es indicar dicho código con ambos acrónimos; es decir indicar al pagador “código BIC-SWIFT” junto con el código IBAN (International Bank Account Number).

El código BIC-SWIFT es el código identificador de la entidad de crédito que identifica inequívocamente a un proveedor de servicios de pago, y cuyos elementos son especificados por la ISO. El BIC-SWIFT permite una identificación única de cada entidad de crédito y de sus oficinas. El Código BIC antaño era el acrónimo de Bank Identifier Code (código internacional de identificación bancaria) también conocido como código SWIFT, es un código de identificación bancaria utilizado en SEPA y normalizado a nivel internacional.

Vale la pena recordar, que el Reglamento (UE) n° 260/2012 introdujo un curioso cambio en la denominación del código identificador; es decir, de las palabras en inglés que forman el acrónimo BIC y que anteriormente eran: “Bank Identifier Code”; dicho Reglamento transformó el nombre en inglés del código que pasó a denominarse: “Business Identifier Code”. El motivo de la sustitución de la palabra inglesa “Bank” por la de “Business” obedeció a que la política de las instituciones y organismos de la UE es abrir el mercado de las operaciones de pago a otros operadores que no sean entidades de crédito tradicionales, por lo que el vocablo “Business” puede incluir a estos agentes a los que la jerga de SEPA denomina: proveedores de servicios de pago. Consecuentemente, el código BIC-SWIFT es el código identificador de la entidad de crédito que identifica inequívocamente a un proveedor de servicios de pago (banco, caja de ahorros, entidad financiera) y cuyos elementos son especificados por la ISO.

El código BIC-SWIFT se obtiene de la misma forma que el código IBAN, ya que los facilita la entidad de crédito en la que el cliente tiene su cuenta corriente y por lo general está indicado en los estados de cuenta que envía la entidad financiera o incluso en las aplicaciones de banca online. El código BIC-SWIFT se impuso como obligatorio en la zona SEPA para realizar operaciones de pago a través de las entidades de crédito europeas establecidas en dicha zona. Ahora bien, esta obligación existió durante el periodo de migración a los medios de pago SEPA y en la mayoría de países de la zona finalizó teóricamente el 1 de febrero de 2014 para operaciones interiores. Sin embargo, hay una serie de excepciones ya que diversos países pertenecientes a la zona SEPA decidieron prolongar la obligatoriedad del uso del código BIC hasta el 1 de febrero de 2016, como fue el caso de Chipre, Grecia, Irlanda, Malta y Portugal. Asimismo, en algunos casos la inclusión del BIC era requerida por el proveedor de servicios de pago como se denomina en la jerga SEPA a las entidades financieras. Por otro lado, a partir del 1 de febrero de 2016 el código BIC ya no fue obligatorio (aunque ninguna regla impide consignarlo) en las operaciones transfronterizas dentro de la zona SEPA. Aunque para transferencias internacionales realizadas fuera de la zona SEPA, es necesario incluir el código BIC-SWIFT.

El código BIC-SWIFT es uno de los estándares facilitados por SEPA que a nivel internacional permite identificar a una entidad bancaria y sucursal en el país donde se encuentra y permite a los bancos identificar automáticamente el beneficiario de las operaciones. Los números de cuenta SWIFT-BIC, están definidos por el estándar ISO 9362. Los códigos pueden tener una longitud de 8 o de 11 caracteres cuyo contenido se especifica a continuación:

4 caracteres: código de Banco
2 caracteres: código ISO del país
2 caracteres: localidad
3 caracteres: sucursal

Por consiguiente, el código BIC-SWIFT consiste en 8 o en 11 caracteres alfanuméricos desglosados en:

  • Código entidad de crédito: 4 caracteres únicos para identificar la institución financiera a nivel mundial.
  • Código País: 2 caracteres que identifican el país o territorio geográfico donde está ubicada la unidad central de negocio de la entidad de crédito.
  • Código Localidad: 2 caracteres que identifican, dentro de un país o territorio geográfico, la región o ciudad donde está ubicada la unidad central de negocio de la entidad de crédito.
  • Código Oficina: 3 caracteres que identifican una determinada oficina o departamento de la institución financiera. El código por defecto si no hay oficina registrada es «XXX».

Por tanto, si un código BIC tiene 8 caracteres, aparecerán los del Código de Banco, Código de País y localidad, y la transferencia será recibida por la oficina principal de esa localidad. Si un código tiene 11 caracteres, aparecerán todos los campos especificados anteriormente más la oficina en la que está abierta la cuenta bancaria, dirigiéndose la transferencia a esa sucursal en concreto.

Cada entidad bancaria asociada a SWIFT tiene un código identificador el TID o dirección SWIFT.

Este código se construye de la siguiente manera: AAAABBCC999

  • AAAA es el nombre abreviado del banco miembro
  • BB es el código alfabético del país
  • CC es el código alfabético de la región
  • 999 es el código de sucursal (dato opcional)

En el código BIC se puede utilizar ‘XXX’ para referirse a la oficina principal y así contará con 11 caracteres.

  • Por ejemplo: Bankinter
  • Código BIC- BKBKESMMXXX

También en el BIC puede utilizarse una versión abreviada de ocho caracteres. En tal caso se sobreentiende que la oficina es la principal de la localidad.

  • Código BIC- BKBKESMM

Veamos unos ejemplos:

La entidad de crédito BBVA de la oficina central en Madrid tiene dos opciones para plasmar su código BIC-SWIFT:

  • BBVAESMMXXX
  • BBVAESMM

La entidad de crédito “CaixaBank”, de la oficina central en Barcelona tiene dos opciones para plasmar su código BIC-SWIFT:

  • CAIXESBB
  • CAIXESBBXXX

Ahora bien, el IBAN se impuso como el único identificador válido de una cuenta de pago en la zona SEPA a partir del mes de febrero de 2014. Para las operaciones de pago transfronterizas los usuarios aportaban además el código BIC de la entidad destinataria de la operación. De forma paralela, antes de iniciar el proceso de cargo de adeudos domiciliados, el pagador y titular de la cuenta corriente facilitan su IBAN y su BIC al acreedor y emisor de los adeudos electrónicos SEPA. Ahora bien, la regulación prevé que ya no es obligatorio el código BIC (Business Identifier Code) para operaciones de pago nacionales y para las operaciones transfronterizas en la zona SEPA cuando se utilicen instrumentos de pago SEPA puesto que el IBAN ya contiene la misma información que proporciona el código BIC-SWIFT, aunque nada impide incluir dicho código en la información facilitada para realizar las transacciones de pago.

 

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Autor: Pere Brachfield

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