Récord histórico en morosidad bancaria

La morosidad de la banca bate otro récord en julio alcanzando casi los 170.000 millones de euros

La cifra de la morosidad teórica de los bancos y cajas españolas, sigue creciendo de forma imparable. El Banco de España a través de su Boletín Estadístico mensual ha facilitado los nuevos datos sobre morosidad del sistema financiero revelando que la mora está creciendo a ritmo vertiginoso en los últimos meses.

Los bancos, cajas, cooperativas y establecimientos financieros de crédito que trabajan en España contabilizaron en julio una morosidad del 9,86%, con lo que bate el récord histórico ya que este dato supone el porcentaje más elevado de los últimos 18 años. Para constatar la evolución de la morosidad bancaria, tengamos en cuenta que solo año atrás, la tasa de mora estaba fijada en el 6,93%; consecuentemente el incremento ha sido de casi tres puntos porcentuales si se compara con el ratio de hace un año.

Al propio tiempo, en cifras absolutas, los créditos calificados eufemísticamente como «dudosos» por el BdE (lo que en román paladino denominaríamos simplemente morosos) han llegado en julio de este año a la cantidad de 169.330 millones de euros, por encima de los 168.370 millones del mes anterior. El importe en créditos dudosos que acumulan las entidades financieras ya representa más del 14% del PIB. El máximo regulador bancario clasifica como dudosos a aquellos créditos que presenten dudas razonables sobre su reembolso total, tanto en lo que respecta al principal como a los intereses, en los términos pactados contractualmente. Dentro de este epígrafe se incluyen los créditos morosos, que son aquellos que tienen algún importe vencido, bien del principal, bien de los intereses o gastos pactados contractualmente, con más de tres meses de antigüedad.

Por su parte, la cartera crediticia se redujo hasta 1,71 billones de euros, frente a los 1,74 billones del mes precedente. Vale la pena señalar que en parte el incremento del ratio de morosidad viene en parte condicionado por la contracción de la financiación concedida por el sector bancario, puesto que el ratio de dudosidad se calcula utilizando como denominador el total del crédito otorgado por el sistema financiero y como numerador los dudosos. Así pues el indicador de mora bancaria ha superado el máximo histórico que se dio en la anterior recesión de la economía española –y que tuvo lugar unos dos meses después de la intervención de Banesto por el Banco de España– concretamente en febrero de 1994 y cuyo ratio fue del 9,15 %. Ahora bien en cifras absolutas los créditos morosos en 1994 eran de tan solo 23.853 millones de euros en lugar de los actuales casi 170.000 millones. Por este motivo cuando hablamos de morosidad bancaria es conveniente no sólo tener en cuenta las cifras relativas en forma de ratios sino los importes en euros.

Para constatar la evolución de la morosidad en el sector bancario, en el 2006 los créditos dudosos declarados sólo eran 10.859 millones de euros. O sea que en seis años se ha multiplicado casi por dieciséis la cifra de créditos morosos que soporta el conjunto de entidades financieras españolas. Cuando en mayo 2010 la mora bancaria superó la barrera psicológica de los 100.000 millones de euros, todo el sector manifestó su preocupación por el colosal importe de impagos que soportaba en aquel momento.

Obviamente a este ritmo vamos a duplicar el record de mora de 2010 por lo que en 2013 la morosidad bancaria llegará como mínimo a 200.000 millones de euros (El rescate bancario español está pensado para solo 100.000 millones de euros).

Ahora bien, a pesar de arrastrar ya cuatro años de crisis, y en una economía comatosa con casi el 25% de la población en paro, las hipotecas aguantan ya que los honrados padres y madres de familia resisten como tigres de bengala los embates de la recesión y procuran reintegrar como sea sus préstamos. En apoyo a esta información diré que los créditos morosos que adeudan los particulares a las entidades financieras, es decir las familias que no pueden atender las cuotas de los préstamos hipotecarios o de los créditos personales, son una reducida parte de la morosidad bancaria; en junio los créditos dudosos agregados de los hogares representaban solo unos 31.235 millones de euros de toda la masa de mora bancaria lo que supone un ratio del 18,55%. De esta cuantía unos 20.874 millones son créditos destinados a compras o reformas de viviendas lo que representa un ratio del 12,40% del total de la morosidad bancaria. De modo que la tasa de morosidad de los créditos para vivienda se situó al cierre del primer semestre de 2012 en el 3,24%, menos de un tercio de la mora general del sistema, que como hemos visto subió en julio casi al 10%. Aún así, no se puede obviar que está subiendo: en un año, ha repuntado 70 puntos básicos. La subida se explica tanto por el incremento de los activos dudosos, que han alcanzado los 20.874 millones tras crecer el 26% en un año, como por el descenso del crédito, cuyo saldo se ha situado en 644.236 millones de euros, con una caída del 2,2%.

Hasta hace pocos meses la morosidad hipotecaria se había mantenido muy contenida, en niveles inferiores al 3%, pero con el alargamiento de la crisis económica cada vez más hogares se quedan sin ayudas ni ahorros. Las entidades de depósito están sufriendo un notable incremento de los impagos de hipotecas, así como en los préstamos al consumo. Según un informe de diversos expertos en la materia, en el mejor de los escenarios, la morosidad hipotecaria en España llegará al 3,6% al cierre del ejercicio 2012.

Razón por la cual las entidades financieras observan con inquietud como está aumentando la morosidad de los créditos otorgados a las familias y pequeñas empresas. El repunte de la tasa de paro y el deterioro de la economía española está provocando que muchos ciudadanos no puedan hacer frente al pago de su hipoteca. De acuerdo con los últimos datos facilitados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, ya hay más de un millón y medio de personas en paro que no reciben ningún tipo de prestación.

La morosidad bancaria alcanzará su pico hasta bien entrado el 2013 puesto que una regla no escrita nos dice que la peor mora se alcanza medio año después del mayor índice de paro.

Finalmente, el lote más importante de la mora bancaria corresponde a créditos destinados a financiar actividades productivas y en particular a los popularmente bautizados como «señores del ladrillo» tocados de lleno por el estallido de la burbuja inmobiliaria. Por esto el ratio de mora de los créditos concedidos al sector inmobiliario ha alcanzado nuevas cimas. En junio llegó al 27,3%, con 78.580 millones en dudosidad. Este saldo cuadruplica el existente en 2008. También el ratio de mora de los créditos al sector de la construcción ha aumentado; en junio llegó a los 21.938 millones. Si sumamos todos los créditos morosos de los titanes del tocho llegaremos a la escalofriante suma de 100.520 euros, y eso únicamente al cierre del primer semestre. En porcentaje este monto representa casi el 60% de todos los créditos dudosos que acumula el sistema bancario.

Pere Brachfield, director de estudios de la PMCM y profesor de EAE Business School