Pere Brachfield
José María Ruiz-Mateos detenido por incomparecencia ante la justicia y por rebeldía procesal
Hace un par de días que la jueza de adscripción territorial de Palma de Mallorca Doña María Pascual, ordenó la captura del insumiso José María Ruiz-Mateospor incomparecencia ante la justicia y por rebeldía procesal, después de que en tres ocasiones el empresario no hubiera comparecido ante el tribunal.
El rebelde hombre de negocios jerezano había hecho caso omiso de las órdenes del juzgado de instrucción número 3 de Palma de acudir para ser interrogado en calidad de imputado por una presunta estafa.
El juicio fue promovido por la querella de Francisco Miralles administrador de la sociedad IGM (Inversiones Grupo Miralles) en relación con la compra del hotel Eurocalas de Mallorca, que acusa al empresario jerezano, junto a sus hijos varones, de una presunta estafa de 13,9 millones de euros como avalistas de un sobrino que adquirió el establecimiento por 24 millones de euros. No obstante esta causa es tan sólo de uno de los tres procesos judiciales en los que el empresario jerezano está siendo investigado en Baleares.
El rebelde fundador de Rumasa fue detenido en su chalet de Somosaguas y posteriormente llevado a un centro de salud, donde fue sometido a un exhaustivo reconocimiento médico para comprobar su estado físico. Una vez comprobado que el estado de salud del empresario era suficientemente bueno para el viaje forzoso a cargo de la Administración de Justicia, fue trasladado a Palma en avión. Una vez en Mallorca fue conducido sin esposar ante el juzgado en un vehículo policial, y entró por la rampa trasera de los juzgados, que es la zona de acceso para las conducciones de presos.
La jueza de Palma ha imputado a Ruiz-Mateos en la causa judicial abierta por la compraventa de un hotel en Mallorca en la que se investiga la supuesta comisión de delitos de estafa, administración desleal y alzamiento de bienes. La jueza ya había ordenado en un par de ocasiones la busca y captura del empresario y había reclamado su puesta a disposición judicial el pasado día 23 de agosto a las doce de la mañana.
Ruiz-Mateos no compareció y alegó que una fractura en un dedo del pie derecho le imposibilita a acudir a los juzgados. Sin embargo un informe forense determinó que la fractura del dedo del pie derecho era bastante antigua y no le imposibilitaba a acudir ante la juez para ser interrogado. Ante la contumaz rebeldía del empresario, la jueza trasladó la orden de la busca y detención de Ruiz-Mateos a la Dirección General de la Seguridad del Estado, Guardia Civil y Policía Nacional. En el auto, la juez dijo que el empresario tiene «el derecho a acogerse a su derecho constitucional a no declarar contra sí mismo y a no confesarse culpable, pero no a un uso torticero de su condición de parte en el proceso, ni a reírse de la Administración de Justicia«. Asimismo en el escrito la jueza manifestó: «No es de recibo que se pretenda eludir una obligación legal amparándose en unos supuestos daños físicos y psicológicos que a día de hoy no han quedado demostrados».
Finalmente y de madrugada, la jueza le puso en libertad por «razones humanitarias», aunque con la obligación de comparecer al día siguiente en el Juzgado, al que no acudió alegando problemas de salud. El desobediente empresario al llegar detenido a los juzgados hizo algunas de sus habituales declaraciones surrealistas, afirmando que: «Me estoy muriendo por culpa de la jueza, más mala mujer». Asimismo el empresario jerezano «responsabilizó jurídicamente» junto a la policía de las «adversidades» que deriven de la demora de este traslado. Lo que no sabemos es quién correrá con los gastos que la contumaz rebeldía del fundador de Rumasa ha causado al erario público, contando los costes de la intervención policial, escolta, viaje en avión y gasolina utilizada durante los desplazamientos en los vehículos policiales.
Recordemos que el fundador de la primera y de la Nueva Rumasa fue condenado en octubre de 2005 a tres años de por los delitos de insolvencia punible y alzamiento de bienes, El empresario ingresó en junio de 2007 en la prisión madrileña de Alcalá Meco para cumplir una condena de tres años, pero fue puesto en libertad por motivos de salud pocos días después de ingresar en la cárcel. La Fiscalía de Madrid pidió el tercer grado después de que la familia presentase un informe médico en el que se alegaba que el ingreso en prisión no permitiría a Ruiz Mateos seguir el tratamiento adecuado para hacer frente a las enfermedades que padece, entre ellas, trombosis, principio de Parkinson y una angina de pecho (entre otras dolencias crónicas). Por consecuencia el empresario jerezano, con su pronta excarcelación, batió un récord Guinness de permanencia en prisión, en el sentido de ser la estancia entre rejas más corta de la historia. Hay que hacer notar que después de su salida de prisión, la salud del famoso empresario mejoró prodigiosamente, ya que éste tuvo fuerzas suficientes para dirigir durante años Nueva Rumasa y embarcarse en múltiples negocios, obteniendo los desastrosos resultados por todos conocidos.
Además el año pasado y a raíz del debacle de Nueva Rumasa, el patriarca del clan tuvo la desfachatez de declarar solemnemente ante los medios de comunicación que: «Si no devolvemos hasta el último euro a nuestros inversores, a las personas que en un gesto de bondad y de confianza nos han depositado sus ahorros en nuestros pagarés, me pegaría un tiro en la cabeza………….., si es que la fe que profeso me lo permitiera«. Esperemos que la justicia acabe de una vez con las presuntas andanzas del Marqués de Olivara, que es el título aristocrático que ostenta este anciano caballero.