La morosidad en los pagos de las operaciones comerciales está causando estragos

Por culpa de la pandemia de la Covid-19 los plazos de pago de las operaciones entre empresas aumentan en 2021 y dificulta el recobro de impagados

La morosidad en los pagos de las operaciones comerciales provocada por la grave crisis económica desencadenada por la pandemia está causando a las empresas españolas y en particular a las pymes, microempresas y autónomos, serios problemas de liquidez e por las dificultades para el recobro de impagados incluso puede provocar una insolvencia sobrevenida a muchos negocios que están obligados por el mercado en el que actúan a conceder crédito comercial a sus clientes. Además, los retrasos en los pagos de las facturas están provocando fuertes pérdidas económicas que afectan gravemente a la rentabilidad, competitividad y supervivencia de las empresas medianas, pequeñas y microempresas, provocando miles de cierres de empresas y la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo por no haber podido hacer el recobro de impagados.

Hay que tener en cuenta, que según el informe publicado por el Directorio Central de Empresas (DIRCE) a 1 de enero de 2019 en España había 3.363.197 empresas activas. Ahora bien, según el informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) desde el punto de vista del tamaño, medido en número de asalariados, las empresas españolas se caracterizan por su reducida dimensión. Según el INE, el 1 de enero de 2019 existían más de 1,88 millones de empresas que no emplearon a ningún asalariado. Esta cifra supuso el 56,0% del total. Además, otras 905.113 (el 26,9% del total) tenían uno o dos empleados. En consecuencia, sumando estos dos grupos, resulta que el 82,9% de las empresas españolas tienen dos o menos asalariados. En cuanto a las diferentes formas legales adoptadas por las empresas en nuestro marco legal, el DIRCE registra 1.847.996 empresas que tienen por soporte legal una persona física. Esta población representa el 55,0% de conjunto total de unidades.

Entre los factores principales que suponen un mayor riesgo al tejido empresarial tenemos en primer lugar, que el plazo medio de pago en las operaciones comerciales ha aumentado por encima de los 93 días; en segundo lugar, la ratio de impagos sobre facturas vencidas duplica la media europea y provoca elevadas pérdidas económicas a las empresas acreedoras;  en tercer lugar, el importe de las cuentas de clientes por cobrar en los balances de las empresas españoles es más del doble del de las cuentas por cobrar que figuran en los balances de empresas de la UE; en cuarto lugar, los elevados plazos de pago causan a las empresas altos costes de orden  financiero para sostener su tesorería como por ejemplo: préstamos bancarios a corto plazo, descuento de efectos, factoring y confirming; todas ellas  fuentes de financiación a corto que implican onerosos intereses bancarios; en quinto lugar, los costes financieros que deben afrontar las empresas españolas para financiar sus cuentas de clientes por cobrar llegan a triplicar los costes que por el mismo concepto tienen las empresas del norte de Europa,  y esto las hace ser mucho menos competitivas en un mercado global.

Como botón de muestra, la compañía de información financiera INFORMA D&B ha calculado que el coste anual de los retrasos en los pagos en España es de 1.849 millones de euros, tal y como publicó en el estudio de Comportamiento de pago de las empresas españolas del segundo trimestre de 2020.

Ahora bien, en 2020 se cumplieron veinte años desde de la aprobación de la Directiva 2000/35/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de junio de 2000, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales. Por añadidura, se cumplirán dieciséis años desde la promulgación de la Ley 3/2004, de 29 de diciembre, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales.

Por consecuencia, en España existen normas legales que regulan los plazos de pago en las operaciones comerciales entre empresas. El artículo 4.1 de la Ley 3/2004, de 29 de diciembre, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales (LLCM) señala que el plazo de pago que debe cumplir el deudor, si no hubiera fijado plazo de pago en el contrato, será de treinta días después de la fecha de recepción de las mercancías. El artículo 4.3 de la LLCM establece que los plazos de pago podrán ser ampliados mediante pacto de las partes sin que, en ningún caso, se pueda acordar un plazo superior a 60 días naturales. Consecuentemente, existe una la norma imperativa que prohíbe pactar períodos de pago más de sesenta días desde la entrega de los bienes basándose en el principio la autonomía de la voluntad.

No obstante, España sigue sufriendo un problema crónico de impagos y de falta de respeto a los plazos máximos de pago en las operaciones comerciales y para el  recobro de impagados que se ha visto agravado por la crisis financiera desencadenada por la Covid-19. En consecuencia, la actual norma no ha servido para aminorar la morosidad de las transacciones comerciales, reducir los impagos de créditos interempresariales, reprimir las malas prácticas de pago y agilizar el recobro de impagados.

En apoyo de esta afirmación, el estudio de Comportamiento de pago de las empresas españolas del cuarto trimestre de 2020 publicado por la Dirección de Estudios de INFORMA D&B en enero 2021 reveló que en el cuarto trimestre de 2020 el periodo medio de pago (PMP) se disparó y superó los 93 días (93,23) la cifra más alta desde el primer trimestre de 2016.

Hay que hacer notar que los dos componentes del PMP son: por un lado, el plazo medio pactado (PMP) y por otro, el retraso medio de pago (RMP). Los dos componentes del PMP aumentaron respecto al cuarto trimestre de 2019: el plazo medio pactado aumentó en 2,60 días y el retraso medio de pago aumentó en 1,87 días.

Por tanto, en el cuarto trimestre de 2020 el plazo medio pactado fue de 77,23 días mientras que el retraso medio de pago llegó a los 16 días. De modo que el periodo medio de pago fue de: 77,23 + 16 = 93,23 días.

Sorprende comprobar este plazo medio de pago que existe en España de 93 días con el de Francia que es de solo 44 días, puesto que llegamos a la conclusión de que el período medio de pago a proveedores duplica al de nuestro vecino galo.

Debe tenerse presente que, según el informe del 7º análisis del comportamiento de pago empresarial 2020 de la Dirección de Estudios de INFORMA D&B que hace un cálculo de la media europea, el retraso medio de pago es de solo 13,17 días. Por añadidura, España es el tercer país en el ranking de retraso medio de pago más elevados (16 días), superada únicamente por Grecia (29,69 días) e Italia (18,17). En el extremo opuesto del ranking, se encuentran los Países Bajos con 4,07 días y donde el comportamiento de pagos es ejemplar, ya que desde 2017 tiene el retraso medio de pago más corto de Europa.

 

 

Servicio de recobro de impagados

Nuestra consultora ofrece un servicio de recobro de impagados extrajudicial basado en la negociación directa con el deudor; a lo largo de las negociaciones, el gestor de recobro de impagados llega a un acuerdo de pagos adaptado a la situación financiera del moroso. El estudio previo de la situación económico financiera del deudor y la personalización de las gestiones de recobro de impagados son la clave del éxito.

Consúltenos sin compromiso sobre el  recobro de impagados  a través de nuestro formulario de contacto:: http://perebrachfield.com/contacto/ o llamando al teléfono: 93 296 96 61.

 

 

Aula Virtual de formación en recobro de impagados y Credit Management de Brachfield Credit & Risk Consultants para hacer frente al tsunami de impagados de 2021

Nuevos cursos in company online de cobro de facturas, recobro de impagados, cursos de recobro de impagos e-learning y cursos por videoconferencia de cómo hacer el recobro del tsunami de impagados que provocará la crisis económica de la Covid-19:  consúltenos sin compromiso a través de nuestro formulario de contacto: http://perebrachfield.com/contacto/ o llamando al: 93 296 96 61.

 

 

 

Autor: Pere Brachfield
Todos los derechos reservados; se prohíbe la reproducción total o parcial de este artículo