La Guardia Civil desarticula una agencia de recobro que utilizaba la violencia extrema

Recientemente los medios de comunicación divulgaron la desarticulación por parte de la Guardia Civil de la empresa Eurobulldog, una organización que se dedicaba al recobro de morosos utilizando métodos «expeditivos» aprovechando la falta de regulación existente en el sector de la recuperación extrajudicial de deudas.

En una operación policial denominada «Explosiva-Juan», la Benemérita ha detenido a siete personas y ha intervenido diverso material altamente sofisticado de vigilancia y seguimiento, matrículas falsificadas de varios países europeos y armas de fuego simuladas. La organización ofrecía los servicios de su empresa a los clientes a través de una web.

Eurobulldog actuaba en España y Portugal para cobrar las supuestas deudas de empresarios después de firmar contratos falsos con los acreedores que contrataban a esta organización para recobrar sus créditos.

Los agentes pusieron de manifiesto que dicha web no estaba registrada como empresa mercantil y que no contaba con los mecanismos legales para el cobro de los servicios prestados ni para el pago de las obligaciones tributarias derivadas con la relación laboral que ofrecía en la web, consiguiendo de esta forma obtener un beneficio económico. Dicha empresa actuaba desde una vivienda situada en la provincia de Pontevedra.

Posteriormente, la Guardia Civil pudo determinar que el cabecilla de la organización era el que presionaba a los deudores en compañía de uno de sus lugartenientes utilizando amenazas y violencia física. Las autoridades policiales han revelado que para dar una apariencia legal a la empresa Eurobulldog se estructuraba en varios niveles: desde el director comercial, encargado de la dirección y supervisión de los casos, contactos y contratos con los clientes; departamento logístico, encargado de las reservas de alojamientos en los desplazamientos, alquiler de vehículos y control de cuentas, y los gestores que se desplazaban a los lugares y realizaban informes operativos de zona consiguiendo de esta forma hacer los contratos ficticios con los empresarios.

Para proceder al cobro de las deudas la organización contaba con los encargados en emplear violencia contra las víctimas y cometer extorsiones y amenazas. Normalmente personas de gran corpulencia ya que sus «cobradores» eran culturistas o expertos en artes marciales extremas.

Asimismo, la organización utilizaba vehículos de alquiler y sin rotular a los que cambiaban la matrícula original por una portuguesa para obstaculizar la labor policial. Una vez que la organización localizaba a los supuestos morosos realizaban visitas intimidatorias, amenazantes e insultantes a los domicilios de las víctimas o a los familiares más cercanos y vulnerables. A continuación, en las sucesivas visitas iban subiendo el grado de violencia poniendo de manifiesto que en una de sus visitas finalizó con una tentativa de homicidio de uno de los supuestos deudores. Asimismo las autoridades han cerrado la página web de la empresa Eurobulldog a través de la cual empresarios contactaban con la organización para contratar sus servicios.

Esta noticia patentiza la necesidad de que exista en España una normativa para las agencias de recobro, puesto que continúa siendo el único Estado de la UE que no tiene regulada la actividad del recobro extrajudicial de deudas.

Pere Brachfield
Profesor de EAE Business School