Para tenerlo en cuenta: ABRIL, el mes de la tierra y el calentamiento global

Quizás no somos suficientemente conscientes de que vivimos en una casa la cual está ubicada en una parte pequeñísima de un bloque ubicado en otra parte de algún país de un planeta llamado tierra.

Con esta introducción quisiera hacer una llamada a amar más a nuestro planeta. El pobre nos está pidiendo “socorro” y “ayuda” a gritos.

No le hacemos caso quizás porque “nosotros”, que vivimos en la tierra pensamos que este planeta enorme no puede autodestruirse ni siquiera por las agresiones que le estamos causando y los “grandes”, llamémosles mandatarios empresariales, políticos etc., al parecer piensan que a ellos no les toca iniciar el paso hacia un cambio e ir, por tanto, reduciendo el calentamiento global.

Evidentemente que a quienes compete esta desaceleración y cambio mundial no les va a generar buena política de momento ya que habrá que ir frenando las actuaciones que, por inercia, están funcionando a lo largo de los últimos 30/35 años.

¿Quién le pone el cascabel al gato?  Los primeros que lo hagan serán muy bien vistos por una gran parte de la humanidad, pero otra pequeña parte, aunque muy potente, no lo verá tan bien…que lo haga otro cuando le toque.

Con la pandemia de la Covid (también efecto mundial), se ha tardado menos de un año en hacerle frente ya que se está llevando a cabo la vacunación generalizada.

¿No se pueden encontrar soluciones y plantarle cara a las causas de que nuestro planeta sufra y las graves consecuencias para los seres que vivimos en él?

Es lógico que en un año no se va a encontrar remedio como la vacuna que está plantándole cara a la Covid, pero poniendo la vista atrás llevamos muchísimos años hablando del calentamiento global, celebrando cumbres, reuniones de altos gobernantes y prácticamente estamos igual.

Solo si nos remontamos al año 1972 primera cumbre para la tierra (Estocolmo), han pasado 49 años y muy poco hemos avanzado.

 

 

Cristina Vert – Estudios e investigación.