Hágase lo que se deba y débase lo que se haga

Corría el año 1887 y el entonces alcalde de Barcelona, el prócer Don Francisco de Paula Rius i Taulet, se encontró con que el gran proyecto de la Exposición Universal que iba a colocar a la Ciudad Condal en la primera división de las urbes mundiales  se había paralizado por falta de financiación. Los promotores privados de la Exposición habían tirado la toalla porque el plan era demasiado costoso para su capacidad económica y no podían seguir sufragando el proyecto.

 

El primer edil decidió asumir el faraónico proyecto con cargo al presupuesto de la ciudad y a contrarreloj impulsó su finalización en mayo de 1888 en un titánico esfuerzo para cumplir los plazos de ejecución de las obras de la Exposición. Ante las reticencias de varios concejales y funcionarios municipales provocadas por el colosal gasto que suponía dicho proyecto para las arcas municipales y la falta de fondos para poder financiarlo, Rius i Taulet pronunció una frase lapidaria: “Hágase lo que se deba, y débase lo que se haga”. Consecuentemente el plan siguió adelante contra viento y marea y endeudando la tesorería municipal a límites jamás visto en el siglo XIX.

La Exposición Universal de 1888, realizada en un momento de depresión económica de Barcelona fue un éxito y revitalizó la ciudad, dándole una  proyección internacional que perduró durante años. Gracias a la Exposición impulsada por Rius i Taulet,  Barcelona despegó económicamente y se situó en el mapa europeo. La decidida apuesta del alcalde fue plenamente acertada, y pasó a la historia como el político que consiguió para la ciudad gran prosperidad y renombre.

Sin embargo la máxima de Rius i Taulet sentó las bases del comportamiento futuro de las Administraciones Públicas y creó escuela entre los políticos que continúan aplicando su doctrina de “Hágase lo que se deba, y débase lo que se haga”.

1 comentario en «Hágase lo que se deba y débase lo que se haga»

  1. Tal vez no se veeda evidente el tema de la doescmposicif3n usando el ejemplo de militares y policedas con sueldos impagos. Por lo menos aqued en Chile, el tema de la doescmposicif3n se manifiesta con los esfuerzos de la banca y las grandes empresas en mantener sus rentas, con garanteda del Estado (leyes especiales, o no modificar leyes actuales); la sola mencif3n de aumento de impuestos para grandes empresas y salarios que excedan los US$8.000 provoca me1s que un grito en el cielo.Tambie9n es otra evidencia lo ocurrido con las protestas estudiantiles de 2011, en que los universitarios se dan cuenta de que el hecho de tener un cartf3n no garantiza un buen pasar , sino que hay que tener habilidades adicionales tanto duras como blandas (el ingle9s es un must , y ya este1n pidiendo gente que hable portugue9s en diversas empresas).Todaveda este1 la nocif3n de un solo Chile , que responde a una sf3la visif3n de paeds, adhiriendo plenamente al concepto de estado-nacif3n, por lo que hablar de otras naciones , comunidades o sociedades que coexistan con la nacif3n oficial raya en la herejeda.Lo bueno es que se este1 replanteando el tema de emprendimiento y creacif3n de start-ups, para dar me1s facilidades tanto en la parte de creacif3n y legalizacif3n como en la captacif3n de inversionistas; el problema es que se crean esas start-ups con la esperanza de venderlas a un grande como Microsoft, Google, o los de siempre. |

Los comentarios están cerrados.