La ley antimorosidad no se cumple

Leyes no cumplidas que promueven la falta de liquidez e incomprensibles cierres de empresas.

Desde hace muchas décadas comprar bienes y servicios utilizando el sistema de pagar aplazadamente empezó a ser generalizado en la sociedad.

Este sistema, en primera vista sociable, se fue ampliando entre empresas y particulares dentro de nuestro territorio.

Los pagos aplazados han estado, están y estarán en boga ya que la posibilidad de pagar más tarde ofrece una cierta tranquilidad a quien ha de liquidar un bien o un servicio adquirido; el proveedor de este bien o servicio sabe de antemano que no recibirá la contraprestación económica al instante sino que será postergada en el tiempo…

Ahora bien, el sistema en adoptar la contraprestación económica postergando el pago se ha ido extendiendo tanto que ha quedado diluida, inconcreta e incumplida la fecha hasta la cual se podía pagar.

Ello motivó, básicamente en las empresas, el poder pagar más tarde y no efectuar el pago al contado en el momento de recibir un bien o mercancía sino que podía aplazarse hasta varios días e incluso meses más tarde.

Llegados a este punto, esta acción hizo que se creara una Directiva de derecho comunitario para regular los pagos aplazados ya que la morosidad es una de las grandes preocupaciones en las empresas.

La DIRECTIVA 2011/7/UE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 16 de febrero de 2011, y la Ley 3/2004 de 29 de diciembre establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales.

La mayor parte de los bienes y servicios se suministran y prestan en el mercado interior entre agentes económicos y poderes públicos mediante pagos aplazados, de manera que el proveedor concede a su cliente un plazo de pago de la factura.

Sin ampliar más los detalles de la Ley y los plazos de pago, el plazo máximo en las empresas en España es de 60 días.

Si se establecen unos plazos de pago, sería de obligado cumplimiento llevarlos a cabo ya que de lo contrario muchas empresas y todavía más las pequeñas y medianas, deben recurrir a préstamos con intereses por no haber cobrado en tiempo.

Brachfield Credit & Risk Consultants fue pionero en el estudio de la morosidad y la gestión de los impagados así como las consecuencias que acarreaba a las empresas el retraso en los pagos de las facturas.

A consecuencia de ello diseñó y actualiza constantemente cursos específicos en Recobro de impagados y Gestión de cobros entre otros, adaptando siempre los cambios habidos a lo largo de los años y también como consecuencia de la morosidad creciente en la era post COVID.

Si tenemos en cuenta que en una empresa hay infinidad de pagos mensuales además de las nóminas del personal, es perfectamente comprensible que no se pueda cumplir con ellos si no se han cobrado las facturas expedidas por bienes o servicios a menos que se soliciten préstamos bancarios.

Quisiera hacer hincapié en este detalle ya que volvemos a dar vueltas a lo mismo: si yo no cobro no puedo pagar y consecuentemente tendré que, o bien solicitar un préstamo y pagar los intereses o bien cerrar mi empresa.

¿Es necesario este recorrido?

El plazo de pago de 60 días ya es demasiado largo pero a pesar de ello en muchas ocasiones incluso se sobrepasan. El resultado es que se crea morosidad y más morosidad y  se ahoga económicamente hablando a quien debe de percibir el cobro.

No obstante y viendo que las cosas de palacio van despacio, quisiera proponerles cursos de formación en recobro de impagados y gestión de cobros ya que después de asistir a este tipo de formación conocerán las herramientas para saber cómo actuar ante el moroso.

 

Aula Virtual de formación en recobro de impagados y Credit Management de Brachfield Credit & Risk Consultants para hacer frente al tsunami de impagados de 2021

 Consúltenos sin compromiso a través de nuestro formulario de contacto: http://perebrachfield.com/contacto/ o llamando al teléfono: 93 296 96 61.

 

Por Cristina Vert