Cómo financiar los gastos navideños sin sobreendeudarse

Consejos prácticos sobre cómo financiar los gastos navideños sin sobreendeudar la economía familiar ni convertirse en moroso

Durante las fiestas de Navidad se desata un consumismo galopante que provoca una fiebre de compras. Los ciudadanos se dedican a gastar su dinero en regalos para la familia y en autoregalos. Cuanto el dinero disponible en las cuentas bancarias se acaba, el consumidor debe buscar financiación a corto plazo para sufragar sus gastos navideños. Ahora bien, financiar los gastos navideños suele sobreendeudar a los consumidores y puede provocar que el ciudadano llegue a convertirse en moroso.

Hay distintas líneas de crédito para financiarse durante las fiestas de Navidad, desde los créditos del banco habitual, las propuestas de las plataformas financieras o las tarjetas de crédito; pero estas posibilidades de conseguir dinero rápido no están exentas de riesgos de que la financiar los gastos navideños el prestatario tenga que sobreendeudarse y deba liquidar al banco altos intereses, con el riesgo de que algún día llegue a convertirse en moroso por culpa del sobreendeudamiento.

La primera alternativa para conseguir financiación de gastos navideños a la que acuden los particulares, debido a su mayor rapidez de obtención, procede de las líneas de crédito habilitadas desde las tarjetas de crédito que se suelen llevar en la cartera. Con ellas, se pueden obtener hasta 3.000 euros, sin tener que hacer ninguna gestión y pudiéndolo retirarlos desde los cajeros automáticos; incluso cuando el consumidor se encuentra en otros países. El período de devolución es más flexible: desde un mes si se opta por un pago único de todo el saldo a fin de mes o al mes siguiente.

El dinero utilizado a lo largo de un mes lo paga el consumidor íntegramente al final del mismo, y se carga en la cuenta corriente asociada en ese momento o en el mes siguiente. Vale la pena señalar, que la facilidad en la obtención del crédito, provoca al consumidor un considerable riesgo de sobreendeudarse.

En esta modalidad de financiación de gastos navideños la mayor parte de las entidades emisoras no cobran intereses. También, se puede optar por aplazar el reembolso del préstamo, con libertad para escoger los plazos de reintegro; en esta modalidad hay muchas variantes y en casi todas ellas el prestatario deberá pagar elevados intereses. Se puede pagar mensualmente un porcentaje sobre el dinero que haya utilizado o bien una cantidad fija.

El tipo de interés de las tarjetas de crédito suele ser fijo, si bien las entidades pueden reservarse en el contrato la posibilidad de cambiarlo. Hay que tener en cuenta, que en muchas ocasiones el tipo de interés de las tarjetas de crédito se expresa en términos mensuales y no anuales, a diferencia de lo que pasa, por ejemplo, en el caso de los préstamos. Por ejemplo, si le dicen que le cobran un tipo de interés insignificante del 1,5% nominal mensual, en realidad le están cobrando al prestatario un tipo de interés nominal anual del 18% (1,5 x 12= 18). Para poder comparar distintas alternativas de financiación, es importante conocer la TAE (Tasa Anual Equivalente).

La TAE es un indicador que en forma de tanto por ciento anual revela el coste o rendimiento efectivo de un producto, ya que incluye, además de los intereses, los gastos y comisiones bancarias. Por ello, la TAE. facilita la comparación entre las distintas tarjetas de crédito. La TAE que se paga por el aplazamiento de las tarjetas suele ser bastante alto, superando a menudo el 20%.

Normalmente la parte que el cliente va devolviendo se sumará nuevamente al importe no dispuesto de su límite, incrementando su disponible. Por eso se llaman tarjetas revolventes o “revolving”. Esta modalidad para financiar los gastos navideños implica que el consumidor deba sobreendeudarse. Si el cliente del banco se retrasa en los pagos periódicos o en la devolución de la cantidad del crédito que ha utilizado, automáticamente se convertirá en moroso y como penalización tendrá que abonar a la entidad los denominados intereses de demora, cuyo tipo suele ser muy superior al de los intereses ordinarios. La forma de calcular los intereses de demora viene en el contrato. Además, las entidades bancarias suelen cobrar una comisión por reclamación de cuotas impagadas, cuyo importe también estará recogido en el contrato.

Por consiguiente, el consumidor debe evitar sobreendeudarse en exceso y tener problemas con la financiación de sus compras, por lo que la clave está en usar bien sus tarjetas de crédito. Unos consejos básicos para no sobreendeudarse y convertirse en moroso fortuito son: evitar acumular muchas tarjetas; guardar todos los justificantes de las operaciones de compras en comercios; acordar el envío de un SMS a su móvil cada vez que usa la tarjeta de crédito; revisar el listado que cada mes se genera de todos los movimientos que se han llevado a cabo con la tarjeta y no endeudarse por encima del 30 por ciento de sus ingresos brutos mensuales.

Como alternativa al crédito derivado de las tarjetas, los bancos incorporan a su oferta de financiación una serie de préstamos que se caracterizan por la agilidad en el proceso de concesión. Las entidades proporcionan hasta 3.000 euros, con un tipo de interés no muy homogéneo, que se mueve en una franja que va del 8% al 20% TAE. La ventaja es que se amplía el periodo de devolución del préstamo, con respecto a las anteriores propuestas: hasta cinco años como plazo máximo. Los requerimientos para acceder a estos productos son menores y, en muchos casos, basta con una mayor vinculación del cliente. Asimismo, en muchos bancos, para agilizar más la operación, se puede solicitar el préstamo desde Internet, a cualquier hora del día, y retirar el efectivo desde los cajeros automáticos, hasta desde el lugar de vacaciones.

En los últimos años han surgido numerosas plataformas parabancarias en internet que ofrecen minipréstamos rápidos que pueden provocar el sobreendeudamiento del prestatario y que luego pueda convertirse en moroso. Muchos consumidores que no tienen más tiempo para conseguir esa punta de liquidez para cubrir sus gastos navideños, no tendrán más remedio que acudir a una de las plataformas financieras que conceden minicréditos on line. La ventaja de esta alternativa es que la solicitud de crédito será tratada al instante y, en no más de dos días, el prestatario tendrá el importe en su cuenta corriente, sin otros trámites administrativos e, incluso, sin la necesidad de aportar una nómina u otras justificaciones.

No obstante, contarán con varios graves inconvenientes: en primer lugar, es muy fácil sobreendeudarse sin darse cuenta; en segundo lugar, su devolución será muy exigente, en torno a uno o dos meses como máximo; y, en tercer lugar, los altos intereses que tendrán que afrontar por su pequeño crédito y que se sitúan por encima del 25% TAE. En caso de retraso en el reintegro del préstamo o de convertirse en moroso, los intereses moratorios y penalizaciones que aplican estas empresas son leoninos.

Otra opción es el adelanto de la nómina, cuando el ciudadano no desea incrementar su nivel de endeudamiento derivado por los gastos de las fiestas navideñas, dispone de esta opción más satisfactoria, pero que requerirá de la domiciliación de su nómina y puede que hasta del pago de sus recibos de consumos domésticos. Como consecuencia de esta estrategia comercial, estarán en condiciones de recabar el adelanto de una o varias nóminas, en función de cada oferta bancaria, hasta un máximo de tres mensualidades, en torno a 6.000 euros.

La ventaja de este modelo de financiación reside en que su demandante no tendrá que abonar ningún interés, ni tan siquiera otros gastos por su formalización. Sin embargo, tendrá que amortizar la operación en un espacio más breve de tiempo, que en ningún caso excederá de los 12 meses. Todo ello será a través de una operación bancaria que estará también exenta de cualquier clase de comisiones y que es impulsada desde las principales entidades financieras, sobre todo por medio de sus cuentas nómina.

Con todo, en cualquiera de estas modalidades de financiación de los gastos navideños, si el prestatario llega a sobreendeudarse, no puede reintegrar el préstamo, o atender los pagos periódicos, se convertirá en deudor moroso y tendrá que abonar a la entidad bancaria unos elevados intereses de demora y comisiones por reclamación de cuotas impagadas. Asimismo, su nombre será incluido en los registros de morosos.

Además, si la situación de impago se prolonga y el moroso no hace frente a las deudas, la entidad de crédito intentará recuperar el dinero siguiendo el procedimiento de reclamación judicial establecido en el ordenamiento jurídico para estos casos. Y dado que, en todos los créditos personales, el consumidor responde con todas sus propiedades e ingresos presentes y futuros, el banco solicitará el embargo de sus bienes y posterior ejecución.

 

 

Autor: Pere Brachfield, director de Brachfield & Morosólogos Asociados
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