Las causas de impago en personas físicas, autónomos y empresas

Para proceder al estudio de las causas de los impagados imputables a insolvencias de los deudores, primero es necesario segmentar a los deudores en varias categorías según sus características específicas ya que las causas pueden ser muy diferentes según la tipología del deudor.

Las tres categorías de deudores que tienen suficientes aspectos diferenciados para ser estudiados separadamente son personas físicas particulares (son clientes finales y son deudores por compras como consumidores), profesionales, autónomos y comerciantes (ejercen una actividad y son deudores por necesidades de su negocio) y empresas (personas jurídicas que se dedican a una actividad empresarial).

Las causas de los impagados en las personas físicas

  • En este caso nos referimos a los clientes particulares que realizan una compra a plazos o solicitan un crédito para su uso doméstico.
  • Estos deudores son trabajadores por cuenta ajena y han realizado la compra o solicitado el préstamo exclusivamente para satisfacer una necesidad doméstica.
  • Los problemas que puedan tener y que influirán en su capacidad de pagos son de índole personal, laboral o familiar.

Las causas más habituales que provocan una situación de insolvencia en particulares son:

  1. Un incremento de sus gastos o endeudamiento por encima de sus ingresos que no le permiten afrontar todos su compromisos de pago
  2. Un freno a su corriente de ingresos por un cambio de situación laboral, desempleo, enfermedad, accidente.
  3. La aparición de problemas familiares o personales: separación matrimonial, divorcio, fallecimiento cónyuge, problemas con los hijos, abandono domicilio paterno.
  4. La existencia de cambios de estado civil o de la situación familiar que aumentan gastos: divorcios, matrimonio, nacimiento de un hijo, escolarización de los hijos, acogida de los padres en el domicilio familiar.
  5. Una disminución de los ingresos familiares por desempleo, o incapacidad laboral de un cónyuge.
  6. La existencia de acontecimientos familiares que implican gastos extraordinarios como bodas, bautizos, fiestas de comunión, entierros.
  7. La aparición de gastos externos no previstos como multas y sanciones fiscales, impuestos, siniestros.
  8. El cliente cae en comportamiento atípicos o hábitos gravosos: bebida, juego, drogas.

Las causas de los impagados en los profesionales y autónomos

Cuando se trata de profesionales, autónomos o comerciantes, sus deudas son motivadas por compras o inversiones destinadas a su actividad empresarial o profesional. Hay que tener en cuenta que en este tipo de personas el éxito de sus negocios depende muy directamente de su esfuerzo personal y habilidad para triunfar. En el caso de estos deudores su capacidad de pago va directamente relacionada con la buena o mala marcha de su negocio. Las circunstancias que conviertan en morosos a este tipo de personas suelen ser:

  • El deudor ha hecho inversiones excesivas en su negocio y se encuentra endeudado por encima de sus posibilidades
  • En los comercios la instalación en la zona de una gran superficie puede conducir a una crisis por bajada en las ventas
  • Cuando se hacen unas compras excesivas de determinadas existencias se quedan sin liquidez para pagar a otros acreedores
  • Por enfermedad o accidente tiene que dejar de trabajar y sus ingresos disminuyen al mínimo
  • La pérdida en los autónomos de un cliente importante supone un brusco descenso de ingresos
  • Por motivos estacionales o coyunturales un profesional o autónomo tiene una fase de menos facturación

Las causas de los impagados en las empresas

Las empresas son las que presentan mayor diversidad de causas por las que se pueden encontrar en una situación de insolvencia. Es muy importante saber discernir si el deudor está pasando una situación de insolvencia técnica permanente o se trata de una situación transitoria motivada por una crisis puntual de tesorería.

Las causas se pueden agrupar en varias categorías:

  • problemas externos
  • problemas de estructura y de gestión económico-financiera
  • problemas de marketing y comercialización
  • problemas de producción y tecnología
  • problemas de dirección y organización

Pere Brachfield, presidente de APGRI, Asociación de Profesionales en la Gestión del Riesgo