La utilización del crédito de proveedores como fuente de financiación

Para saber la dimensión de las empresas que más recurren al crédito comercial, las investigaciones realizados por Carlos Chuliá durante las décadas de los 80 y 90 del pasado siglo –Chuliá utilizó principalmente la base de datos de la Central de Balances del Banco de España (CBBE)– revelaron la existencia de un nítido efecto tamaño.

Según los resultados obtenidos por Chuliá, son las empresas más pequeñas las que más recurren a la financiación vía proveedores como consecuencia de que son las que más restricciones padecen a la hora de acceder a los créditos de las entidades bancarias. Asimismo los estudios de Carlos Chuliá evidenciaron la importancia de la financiación interempresarial gracias al análisis de los balances agregados de las empresas que colaboraron con la Central de Balances del Banco de España. La investigación patentizó que las empresas no financieras españolas conceden un papel destacado a la concesión de créditos comerciales a sus clientes.

Las investigaciones de Carlos Chuliá evidenciaron que la financiación concedida por las empresas no financieras a otras empresas y familias, venía representando una media del 90% del crédito total concedido por el sistema bancario al sector privado. Por su parte la financiación interempresarial mediante el crédito comercial suponía alrededor del 70% del crédito otorgado por el sistema bancario a las empresas no financieras. Además los estudios de Chuliá demostraron la importancia del crédito comercial en la estructura financiera de las empresas a finales de los 80.

Los análisis de los datos obtenidos de la Central de Balances del Banco de España detallaron que, en los estados financieros de las empresas no financieras, el crédito interempresarial concedido en porcentaje del balance era del 18,7%. En cambio contemplando los elementos patrimoniales situados a la derecha del balance, el crédito interempresarial recibido en porcentaje representaba el 19,6% (o sea las obligaciones de pago a corto plazo de la empresa a favor de los vendedores habituales de los bienes y servicios que constituyen la actividad principal de la empresa, por compras efectuadas a crédito).

En relación con la importancia del crédito de proveedores en la estructura financiera de pasivo de las empresas españolas, un trabajo realizado por Servilab y la Universidad de Alcalá en el 2002: “Financiación y tamaño Empresarial; la pequeña y Mediana empresa en España” hizo patente que el crédito de proveedores representaba en promedio el 15,30% del pasivo total y el 26,73% de las deudas exigibles. Además el trabajo desveló las importantes diferencias de los porcentajes en función del tamaño de la empresa. Así, en las pequeñas empresas que disponían de una reducida base crediticia a medio y largo plazo (7,9% del total del pasivo) la financiación de proveedores representaba el 20,30% de todo el pasivo y el 34% de todos los recursos ajenos. En las medianas empresas los créditos de proveedores constituían el 17% del pasivo y el 30,40% de los fondos ajenos. Y en las grandes empresas las deudas de carácter comercial equivalían al 8,6% del pasivo y al 15,30% de las fuentes de financiación ajenas.

El crédito interempresarial es un fenómeno que adquiere mayor importancia día a día y supone un importante trasvase de recursos financieros entre empresas. Asimismo el crédito entre empresas favorece una amplia cadena de compra-ventas y se ha convertido en un medio de intercambio de valor.

El crédito comercial es vital para el funcionamiento de la economía española, puesto que según reveló el 10º Barómetro de Prácticas de Pago en el Mundo, presentado por Crédito y Caución e Iberinform, en la actualidad el 70% de las transacciones comerciales entre empresas españolas se efectúan con pago aplazado (el promedio europeo es del 63% y el mundial del 57%), aunque por supuesto este porcentaje es un promedio estadístico y no se puede aplicar uniformemente a todos los sectores y clases de negocios.

Según reveló un estudio reciente del Banco de España publicado bajo el título: “El crédito comercial en España: importancia relativa y evolución reciente”, el crédito comercial recibido por las sociedades no financieras españolas, que se instrumenta principalmente a través de facturas,
pagarés, letras de cambio y compromisos de pago, representa en torno al 55% del Producto Interior Bruto (PIB) de España y al 92% del endeudamiento bancario de las empresas que es la principal modalidad de financiación de este sector. La importancia relativa en comparación con los préstamos bancarios a corto plazo, que son sustitutos más cercanos, es mucho más significativa, ya que representa el 344 %. Asimismo este estudio del Banco de España develó la importancia que tiene el crédito comercial concedido en el balance de los proveedores, puesto que este elemento de activo circulante representa 20,30% del activo total de las empresas industriales. Desde la perspectiva de las empresas compradoras, los pasivos a corto plazo sin coste formados por acreedores comerciales constituyen el 13,43% de su pasivo corriente.

Asimismo según datos de la aseguradora de riesgos de impago Crédito y Caución, en España el volumen de créditos comerciales en un solo año alcanza los 600.000 millones de euros. Al propio tiempo, un estudio presentado por Iberinform, (compañía del Grupo Crédito y Caución especializada en elaboración de información financiera) sobre la deuda empresarial en España, reveló que el crédito de proveedores constituye una de las principales fuentes de financiación de las empresas. El crédito comercial a corto plazo que se conceden entre sí a través de las ventas a crédito supone en el 39,2% del total de los recursos ajenos disponibles para las empresas. Comparativamente el crédito de proveedores supone el 39,2% de la financiación empresarial, frente al 46,7% aportado por el sector financiero.

 

Artículo escrito por Pere Brachfield