El beneficio financiero que obtiene el moroso al retrasar los pagos

El objetivo de todo buen moroso es conseguir demorar el pago lo máximo posible, ya que el tiempo juega siempre a su favor. El moroso experimentado sabe que cuanto más retrase el cumplimiento de su obligación, mayores beneficios obtendrá.

Por lo tanto todo moroso avezado procurará torear al acreedor el mayor tiempo que le sea posible puesto que con un poco de suerte no sólo conseguirá demorar el pago de los débitos, sino que incluso con un poco de suerte se librará de pagar: el moroso intenta conseguir lo que dice el viejo refrán “deuda vieja es deuda muerta”. Por tanto el objetivo final del moroso contumaz es que el acreedor acabe desistiendo, abandone los intentos de recuperar su crédito moroso y de facto le condone la deuda.

He comentado que el tiempo juega a favor del deudor y que cuanto más se retrase en pagar, más dinero gana. El retraso en pagar una factura siempre genera un beneficio financiero; aunque el retraso sea pequeño debemos contabilizar un ingreso financiero al poder utilizar un capital que generalmente no ha costado nada ya que lo ha proporcionado gratis el proveedor.

Para el deudor es la alternativa a financiarse con pasivo a corto con coste (créditos bancarios). Incluso una demora en el pago de un solo día supone un beneficio financiero para el deudor.

En la tabla que aparece a continuación se refleja el beneficio financiero adicional que supone para la empresa deudora liquidar con retraso una factura de 10.000 euros en función de los días que transcurren hasta que realiza el pago. La tabla indica el beneficio financiero en función a los días que se tardan en pagar al acreedor, y suponiendo en todo momento que el coste medio ponderado de los recursos empleados en la financiación del activo circulante sea del 6%.

Gracias a la tabla podemos ver el beneficio que se devenga en función a los días que transcurren sin que el deudor haya abonado el importe de la factura.
Verbigracia, si consigue demorar el pago dos meses, obtiene un beneficio financiero de cien euros sin hacer nada. 

Hay que tener en cuenta que el efecto acumulativo de cientos de facturas (o mejor aún de miles de facturas) que se saldan más tarde de lo previsto, puede ser muy ventajoso para la situación económico-financiera de un negocio, en especial si las facturas son de importes elevados.

En consecuencia cuando más tarde consiga el moroso hacer el pago definitivo de la factura, mayor será el beneficio financiero devengado. Consiguientemente en función al coste del dinero (evolución de los tipos de interés para financiar el activo circulante), y la dificultad en obtener créditos bancarios, la empresa deudora tendrá mayor interés en retrasar los pagos, de modo que si los tipos de interés aumentan, será todavía más interesante demorar los pagos.

Cuadro de beneficio financiero generado para el moroso por una factura impagada en función del tiempo transcurrido hasta su reembolso al acreedor

Días de retraso           Importe en euros del beneficio

         1,00            1,67  
         2,00            3,33  
         3,00            5,00  
         4,00            6,67  
         5,00            8,33  
         6,00          10,00  
         7,00          11,67  
         8,00          13,33  
         9,00          15,00  
       10,00          16,67  
       11,00          18,33  
       12,00          20,00  
       13,00          21,67  
       14,00          23,33  
       15,00          25,00  
       30,00          50,00  
       60,00         100,00  
       90,00         150,00  
      120,00         200,00  
      150,00         250,00  
      180,00         300,00  
      360,00         600,00  

Tasa anualizada del interés financiero 6%

Pere Brachfield, director de estudios de la PMCM y profesor de EAE Business School