Delitos contra la libertad del deudor; Detenciones ilegales y secuestros

La detención ilegal es una de las modalidades de los delitos contra la libertad junto con las amenazas y las coacciones que cometen algunas agencias de cobro a morosos que emplean métodos ilegales. La detención ilegal es una modalidad delictiva dolosa que consiste en el propósito de privar al deudor de su capacidad ambulatoria.

Este hecho ilícito ataca concretamente la libertad de movimientos, lo que la diferencia del delito de coacciones. El matiz jurídico es que aunque la detención ilegal es un pariente cercano de las coacciones, no toda detención ilegal es necesariamente una coacción en materia penal, puesto que la coacción exige violencia y la detención ilegal admite otros medios comisivos, como el engaño. Para diferenciar ambos delitos diremos que la detención ilegal afecta siempre a la capacidad de movimientos/ambulatoria de la víctima.

Las tipificaciones más relevantes de este delito son las establecidas por el art. 163 del Código Penal:

  1. El particular que encerrare o detuviere a otro, privándole de su libertad, será castigado con la pena de prisión de cuatro a seis años.
  2. Si el culpable diera libertad al encerrado o detenido dentro de los tres primeros días de su detención, sin haber logrado el objeto que se había propuesto, se impondrá la pena inferior en grado.
  3. Se impondrá la pena de prisión de cinco a ocho años si el encierro o detención ha durado más de quince días.
  4. El particular que, fuera de los casos permitidos por las leyes, aprehendiere a una persona para presentarla inmediatamente a la autoridad, será castigado con la pena de multa de tres a seis meses.

La jurisprudencia establece que el delito de detención ilegal se comete cuando en contra de la voluntad de la víctima se le impide la libertad de movimientos, obligándole a permanecer en un determinado sitio cerrado (encierro) o bien impidiéndole moverse en un espacio abierto (detención). Algunos cobradores de moroso practican esta modalidad para obligar al moroso a pedir ayuda de familiares o amigos, con el fin de que estos paguen la deuda a cambio de la liberación del deudor. Hay que hacer notar que la jurisprudencia ha determinado que este ilícito penal no requiere necesariamente el uso de la fuerza o violencia ya que se considera detención ilegal si el sujeto activo utiliza la intimidación o el engaño como medio para retener a la víctima.

El secuestro

El secuestro es otra variante de los delitos contra la libertad e incurre en este ilícito penal la persona o personas que aprehenden a otra exigiendo alguna condición para ponerla en libertad. Este delito está tipificado en el artículo 164 CP: El secuestro de una persona exigiendo alguna condición para ponerla en libertad, será castigado con la pena de prisión de seis a diez años. Si en el secuestro se hubiera dado la circunstancia del artículo 163.3, se impondrá la pena superior en grado, y la inferior en grado si se dieren las condiciones del artículo 163.2.

La ley considera agravado esta modalidad delictiva cuando se ha ejecutado con simulación de autoridad pública, si la víctima es menor de edad o incapaz, cuando la víctima sea funcionario público en el ejercicio de sus funciones y si el secuestrador no da razón del paradero del secuestrado.

Pere Brachfield, director de estudios de la PMCM y profesor de EAE Business School