Acciones en caso de impago de un pagaré

En caso de impago el tenedor siempre podrá ejercitar la acción cambiaria directa contra el firmante a través del procedimiento cambiario (no es necesaria la declaración de protesto). Asimismo podrá ejercitar la acción de regreso contra los endosantes y demás obligados, siempre y cuando se hubiera presentado el pagaré al pago dentro del plazo legal y se pueda acreditar la falta de pago mediante protesto notarial o declaración equivalente; la única excepción sería cuando el pagaré tenga la cláusula de “sin gastos”.

Hay que tener en cuenta que pueden ejercitarse simultáneamente la acción directa y la regresiva. Además la jurisprudencia ha consolidado la responsabilidad solidaria reconocida en la LCCH que permite al acreedor proceder contra todas las personas que hubieran firmado, avalado o endosado el documento, de forma individual o conjunta, sin que le sea obligatorio observar el orden en que se hubieran obligado.

Consiguientemente el tenedor está facultado para reclamar el importe íntegro de la suma adeudada a todos, a alguno, a algunos o solamente a uno, por el hecho de haber puesto su firma en el título cambiario.

El tenedor del pagaré pude reclamar al deudor:

  • el importe del pagaré no pagado
  • los réditos de la cantidad anterior devengados desde la fecha del vencimiento del pagaré calculados al tipo de interés legal del dinero incrementado en dos puntos
  • los gastos de protesto, de comunicaciones y demás gastos ocasionados

El plazo de prescripción para que el tenedor pueda ejercitar una acción cambiaria directa contra el firmante e interponer un juicio cambiario es de tres años desde la fecha del vencimiento. Para la acción de regreso contra los endosantes (en cuyo caso es necesario el protesto) la prescripción de la acción se produce al año desde la fecha del protesto o declaración equivalente.

Cuando la acción cambiaria de regreso la ejercite un endosante contra los demás, la acción prescribe a los seis meses desde que este endosante hubiera reembolsado el importe del pagaré.

El obligado a pagar en regreso que posea el documento cambiario al haberlo abonado anteriormente al acreedor principal puede ejercitar la acción cambiaria contra los otros obligados cambiarios.
El acreedor puede interrumpir la prescripción por las causas establecidas en el artículo 1973 del Código Civil de la misma forma que en la letra.

En el caso de que se haya producido la prescripción de la acción cambiaria o la falta de validez del el acreedor siempre tiene la opción de ejercitar una acción extracambiaria contra el deudor; esta acción se denomina causal.

La acción causal es la que corresponde al tenedor del pagaré sobre la base del negocio original que ha servido de fundamento para la emisión del pagaré; en otras palabras el negocio subyacente al documento cambiario. Si un empresario ha vendido una maquinaria a otro, y el comprador firma un pagaré para el pago del bien, la entrega del documento no produce los efectos del pago ni lleva consigo la extinción de la obligación. El vendedor dispondrá de la duplicidad de acciones es decir la acción cambiaria y la causal.

El acreedor no puede ejercitar contra el deudor las dos acciones de forma simultánea, pero si que puede formular la demanda por acción causal de forma subsidiaria o sucesiva. También la puede ejercitar en caso de pérdida de la acción cambiaria por prescripción o por defecto de forma del pagaré. El pagaré puede servir como excelente medio probatorio en un procedimiento declarativo.

Asimismo el acreedor que haya perdido las acciones cambiarias y las causales todavía tiene – como en el caso de la letra– la acción extracambiaria denominada de enriquecimiento injusto, pudiendo actuar contra el firmante, endosantes o avalistas.

Otras consecuencias para el que firmante que impaga

Otro medio de presión contra el firmante moroso si es persona jurídica, es que los pagarés con función de giro o de cuenta corriente de valor superior a 300 euros que resulten impagados en el sistema bancario van al RAI (Registro de Aceptaciones Impagadas) por lo que el deudor verá perjudicada su imagen financiera y solvencia si aparece en este conocido registro de incidencias.

Ventajas del pagaré como medio de pago

A continuación vamos a resumir las ventajas del pagaré tanto como instrumento de pago como de cobro:

  • Es posdatable (el cheque no)
  • No necesita ser extendido en papel timbrado
  • La cumplimentación tiene menor complejidad que la letra
  • Se puede eludir el pago del timbre ya que los pagarés no a la orden no tributan por el ITPAJD (ley del timbre)
  • Se puede obtener financiación mediante el descuento
  • Es un título a la orden nato transmisible por endoso salvo que se haya indicado expresamente lo contrario con la cláusula “no a la orden”
  • Si son enviados con antelación por el cliente, el proveedor sabe con certeza la fecha de cobro y el importe
  • El tesorero puede decidir el día del vencimiento en que banco va a ingresar el pagaré según sus necesidades
  • El float queda reducido si el documento llega con antelación al vencimiento.
  • En caso de impagado la acción cambiaria es de 3 años

Asimismo el pagaré gracias a su sencillez y falta de formalismos está sustituyendo a la letra de cambio en los aplazamientos de pago y es un excelente instrumento para documentar uno o varios pagos aplazados.

El pagaré también puede ser un instrumento que permita al acreedor cobrar de un moroso sin liquidez ya que puede coger pagarés debidamente endosados –siempre que no tengan cláusula de no a la orden– firmados por los clientes del deudor.

En este caso el acreedor tendrá una doble garantía personal ya que responden del pago tanto el firmante como el endosante.

Otra ventaja adicional es que el firmante del pagaré no podrá oponerse al pago alegando el incumplimiento del contrato vinculado al título cambiario ya que ante el tenedor endosatario no son oponibles las excepciones personales.

Inconvenientes del pagaré como instrumento de cobro

Veamos los inconvenientes del pagaré como instrumento de cobro para el acreedor:

  • Si es a la orden paga obligatoriamente el timbre
  • Hay que esperar la fecha de vencimiento para cobrar
  • Si es emitido por el cliente puede poner el importe y vencimiento que le de la gana y es poco recomendable devolverle el documento para que nos emita otro ya que puede ser peor el remedio que la enfermedad
  • El pagaré “no a la orden” no gusta a los bancos ya que sólo puede reclamar el importe al cedente y no al firmante

Tratamiento de los pagarés en el circuito bancario

El tratamiento en el sistema bancario y del SNCE de los pagarés de cuenta corriente es:

Ingresos
El ingreso se hará con valor dos días hábiles

Devoluciones
Dos días después de la fecha de ingreso
Excepciones de un día más para la devolución si es fiesta en la población de la oficina entidad pagadora
Si el documento ha sido robado, falsificado o manipulado, entonces puede llegar incluso 2 meses después

Pere Brachfield, director de estudios de la PMCM y profesor de EAE Business School

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