El moroso profesional español ya tiene un personaje de cómic que lo encarna: Numerio Negídiez

Numerio Negídiez: de profesión, moroso, creado por Brachfield y Pallarés representa al moroso redomado y recalcitrante.

Apreciado lector de mi blog

Tengo el gusto de informarte que recientemente hemos fundado la editorial Ediciones de Humor Salmón. El proyecto de este sello editorial es editar publicaciones sobre temas relacionados con la economía, bajo el prisma del humor. El objetivo es difundir de una forma divertida conocimientos empresariales, financieros y legales.

Para ello, hemos creado la colección “Cómic Salmón” en la que tratamos temas de economía, finanzas y derecho mercantil con un enfoque humorístico, mediante historietas gráficas que sean divertidas y a la vez didácticas, contando con mis guiones y con las ilustraciones del reconocido historietista Albert Pallarés.

En la actualidad, presentamos el primer cómic de humor salmón titulado “Numerio Negídiez: de profesión, moroso”, el cual es un nuevo personaje que hemos creado que encarna al moroso redomado, y en dicho cómic se satiriza el comportamiento de los deudores impenitentes. El álbum desvela su “modus operandi” y analiza los componentes de la actitud de los morosos recalcitrantes bajo una visión irónica. Esta historieta gráfica es la revancha de los acreedores contra los morosos redomados y la forma de dar a conocer a la sociedad sus malas artes ya que deja el moroso profesional al desnudo. Este cómic es un estudio crítico que realiza la deconstrucción del moroso consumado a partir de un proceso de disección de su naturaleza, descifrando y enseñando las partes más ocultas de su personalidad.

Asimismo, este álbum de historietas satiriza al deudor que contrae deudas sin intención de reintegrarlas, al holgazán improductivo que vive del crédito del prójimo y que en el fondo es un parásito social, ya que en la Península Ibérica existe un tipo de deudor que no suele atender sus pagos: el “morosus ibericus”; es decir, el caradura que ha hecho de la morosidad una actividad lucrativa. La Península se ha convertido en un ecosistema ideal para que vivan en perfectas condiciones una comunidad de morosos empedernidos, magníficamente adaptados al medio.

El moroso profesional vive como un pachá, alega que no puede pagar porque es insolvente, pero muchas veces tiene más dinero que sus acreedores y no liquida sus deudas porque no le da la real gana. El moroso impenitente es un chupóptero económico, un auténtico parásito que ataca a las empresas y les causa daños importantes escapando así del esfuerzo, del trabajo y del riesgo que tienen que afrontar los agentes productivos.

Este deudor recalcitrante es además un artista del fraude que se dedica a dar pufos de campeonato. Y los acreedores perjudicados se ven impotentes, ya que no podrán recuperar su dinero en los tribunales de justicia, porque el pufista no tiene ingresos ni activos embargables. El objetivo principal de este cómic es entretener y divertir al lector a través de una crítica social satírica de los morosos contumaces, pero también está pensado para informar al lector, por lo que introducimos en cada historieta nociones sobre derecho, historia, economía y finanzas. Este relato gráfico está pensado para la diversión del lector, pero también tiene el propósito de denunciar y censurar la conducta de los deudores incorregibles, ofreciendo informaciones de utilidad para los que venden a crédito a fin de que no caigan en las redes de un moroso profesional.

Esta historieta gráfica deja al pufista al desnudo, explora el comportamiento de los deudores recalcitrantes, desvela su “modus operandi” y analiza los componentes de la morosidad bajo el prisma del humor. Este cómic es además un estudio crítico que realiza la deconstrucción del moroso consumado a partir de un proceso de disección de su naturaleza, descifrando su comportamiento y enseñando las partes más ocultas de su personalidad. Asimismo, este álbum de historietas satiriza al que contrae deudas sin la más mínima intención de reintegrarlas, al holgazán improductivo que vive del crédito del prójimo y que en el fondo es un parásito social.

Numerio Negídiez es un personaje ficticio que hemos creado expresamente para esta obra; sin embargo, es muy posible que tenga mucha similitud con personas reales que hayan existido o que existan en la vida real. El personaje de Numerio Negídiez es el prototipo del moroso de profesión, del caradura que, teniendo dinero, se niega a liquidar las facturas; es el típico deudor empedernido que vive a costa de sus acreedores. Numerio encarna al sinvergüenza que no paga nunca y se jacta de ello; es la personificación del entrampado refractario, mendaz y desaprensivo; sirve de soporte para la caricatura del profesional del pufo que ha hecho de la morosidad un oficio beneficioso.

En este cómic hemos realizado la reconstrucción de líneas de descendientes del primer moroso redomado de la historia de la humanidad, recorriendo su árbol genealógico a lo largo de diversas épocas hasta nuestros días, y plasmando en diversos capítulos las aventuras y desventuras de los antepasados de Numerio. Esperamos que los datos facilitados sirvan para identificar a los Numerio Negídiez que medran en nuestra sociedad y evitar ser víctimas de estos profesionales de la mora.

El álbum se divide en siete capítulos autoconclusivos, cada uno con un texto a modo de introducción precediendo a las viñetas y un epílogo al final. Cada capítulo se desarrolla en una época distinta de la historia. El personaje pertenece al mismo linaje que Numeduk, el primer moroso de la historia de la humanidad y que fue el antepasado de todos los que salen en los distintos capítulos.

La gracia es que, en los seis primeros capítulos, Numeduk y sus descendientes han acabado siempre muy mal (asesinados, linchados, ejecutados, descuartizados, esclavizados, enviados a galeras, o encarcelados); pero en el séptimo y último capítulo situado en nuestra época, Numerio Negídiez tiene una vida fácil gracias a unas leyes demasiado garantistas, ya que, si no paga y se declara insolvente, tiene impunidad absoluta ante la justicia. En la actualidad, las leyes se lo han puesto más fácil al moroso que al acreedor, quien muchas veces tiene la sensación de ser el tonto de turno.

El álbum en soporte digital se puede adquirir de forma exclusiva a través de este link: http://perebrachfield.com/producto/numerio-negidiez-profesion-moroso/

Con la lectura de este cómic creado entre Brachfield y Pallarés la diversión está garantizada y todavía más asegurada para las personas que se dedican a la gestión de cobro de impagados y a tratar con morosos.

 

Que disfrutes con este álbum.
Pere Brachfield