Los 4 servicios imprescindibles para garantizar el cobro: Factoring, Forfaiting, Confirming y Outsourcing

Factoring

El factoring es un contrato de cesión de créditos entre una empresa que mantiene crédito interempresarial con sus clientes y una sociedad financiera especializada en este tipo de serivicios. Dicha sociedad financiera anticipa la liquidación de una parte importante de los fondos correspondientes a las facturas cedidas.

El proceso es el siguiente: la empresa vendedora de bienes/servicios cede los derechos de cobro de su facturación a la sociedad de factoring a cambio de una comisión y unos intereses. La sociedad de factoring, por su parte, se encarga de hacer la gestión de cobro ante los clientes de la empresa proveedora, además de ofrecer financiación de su circulante. Y, en ocasiones, el proveedor también puede contratar la cobertura del riesgo de insolvencia o de impago de las facturas, asegurándose el cobro de todas las ventas.

El factoring representa un producto financiero con tres grandes ventajas operativas:

  • Permitir a las empresas proveedoras de bienes/servicios la disposición anticipada –entre el 80 y el 90%– de los importes de las transacciones comerciales con sus clientes de manera independiente al vencimiento de pago acordado entre vendedor y comprador;
  • Poner en manos expertas el posterior cobro a deudores;
  • Y evitar endeudamientos con entidades bancarias mediante pasivo a corto plazo con coste para poder financiar las cuentas de clientes o acudir al descuento tradicional de efectos.

El factoring se diferencia del descuento tradicional de efectos en que ofrece una serie de servicios administrativos, financieros y de cobro a los usuarios del servicio y, en algunos casos, asume el riesgo del buen fin de las operaciones.

Anteriormente, los contratos de factoring se acordaban bajo los principios de globalidad y exclusividad, cediendo la totalidad de la facturación a la sociedad de factoring durante la vigencia del contrato. En la actualidad, existen contratos más flexibles y puede pactarse que la facturación se acote a ciertos productos, divisiones dentro de las empresas fabricantes, canales de distribución, zonas geográficas… y que el proveedor mantenga varios contratos de forma simultánea con diferentes factores.

El factoring engloba una serie de servicios constituidos sobre la base de la cesión de créditos comerciales, donde encontramos:

  • Análisis y clasificación de las solicitudes de crédito de futuros clientes
  • Evaluación y clasificación de los niveles de solvencia de los clientes y establecimiento de los límites de crédito para cada uno de ellos.
  • Gestión de cobro de las facturas cedidas, manteniendo las condiciones contractuales con cada cliente.
  • Administración de la cartera de clientes de la empresa.
  • Seguimiento del comportamiento de pagos de los deudores y reporte de las incidencias de cobro.
  • Financiación de las ventas mediante el abono anticipado de los créditos comerciales cedidos por el usuario a la compañía defactoring.

Respecto a la asunción del riesgo comercial de las operaciones existen dos modalidades:

  • Factoringsin recurso: la sociedad defactoring se hace cargo de la cobertura del riesgo asumiéndolo en su totalidad. En caso de que el deudor no efectúe el pago el día de su vencimiento, la compañía de factoring no podrá reclamar el importe anticipado en su día. La ventaja del factoring es que mediante este servicio financiero especializado el usuario obtiene liquidez inmediata, optimiza las tesorerías de las pymes, y si es sin recurso asegura el cobro definitivo de las operaciones comerciales y evita pérdidas por fallidos y morosos. El factoring simplifica enormemente las gestiones administrativas de crédito y cobranza, disminuye los gastos de administración de clientes, de personal de cobros y de comunicaciones. También minimiza los gastos financieros por retrasos en los pagos y devoluciones efectos.
  • Factoringcon recurso: la sociedad defactoring no asume el riesgo de las transacciones comerciales y en caso de impago de las facturas las cargará en la cuenta del usuario cedente. El factoring sin recurso permite sacar definitivamente del balance el activo realizable formado por las cuentas de clientes pendientes de cobro, con lo que se obtiene una optimización del activo circulante, una reducción de las necesidades operativas de fondos y una mejora de los ratios.

Forfaiting

El forfaiting es un sistema a través del cual la empresa proveedora de bienes puede hacer efectivos de manera inmediata los créditos interempresariales o las operaciones con pago diferido.

El forfaiting permite al proveedor –con el crédito documentado en letras, pagarés u otro documento de crédito válido– obtener de forma inmediata los importes adeudados por el cliente sin tener que esperar a su vencimiento. De esta forma, la compañía vendedora no ha de recurrir a descuentos comerciales propios o solicitar créditos a corto plazo para financiar las operaciones. En el contrato de forfaiting es habitual encontrar una claúsula de “sin recurso” –el proveedor traspasa el riesgo de insolvencia al forfaiter– para que, en caso de impago por parte del comprador de los bienes, sea la sociedad de forfaiting la que asuma las pérdidas causadas por los impagados y fallidos.

Las operaciones más comunes asociadas al forfaiting son las de venta de bienes de equipo con pago diferido a medio plazo (de 24 a 36 meses) y de importes elevados (más de 90.000€). Este instrumento financiero se suele ver con mayor frecuencia en el mercado internacional (exportaciones de maquinaria y bienes de equipo), aunque con el tiempo muchas entidades financieras han ido ofreciendo forfaiting para operaciones en el mercado interior.

El forfaiting tiene las siguientes ventajas:

  • Simplicidad en la documentación necesaria. Suele ser mínima.
  • Permite al proveedor un ahorro importante de gastos administrativos y de gestión en la cobranza de las operaciones a crédito.
  • La tramitación de este tipo de operaciones acostumbra a ser rápida y los tipos de interés que aplican las entidades financieras son competitivos.
  • Sistema ágil para la obtención de financiación en pymes ya que si el comprador es solvente las entidades de forfaiting no piden garantías ni comprobaciones de la solvencia del proveedor.
  • El proveedor puede transformar el activo realizable en disponible, con lo que obtiene una mejora importante de sus ratios de liquidez, solvencia y tesorería.

 

Confirming

El confirming es una modalidad de servicio prestado por terceros (entidades financieras) que ha de ser promovida por el cliente y no puede ser solicitada por iniciativa del proveedor.

En el confirming el cliente escoge este sistema como canal de pago para sus proveedores con el objetivo de que puedan cobrar anticipadamente sus facturas. El proveedor tiene una acción pasiva puesto que puede aceptar o rechazar la propuesta del cliente que le presenta este sistema de cobro anticipado a través de una entidad financiera. Se puede denominar al confirming con otras expresiones como factoring al revés, factoring de proveedores, servicio de pagos a proveedores, confirmación de pagos, o gestión de pagos a proveedores.

Más allá de las ventajas al proveedor, el confirming también aporta muchas ventajas para el comprador:

  • La sociedad financiera se convierte en una gestora de pagos de su cliente y éste se olvida de la cuestión de pagos a suministradores, se ahorra todos los gastos de administración de pagos, los documentos de pago y el trabajo administrativo.
  • Muchos clientes utilizan el argumento del pago por confirming para obtener mejores precios de sus suministradores, ofreciendo a sus proveedores una financiación alejada de sus líneas de crédito habituales y que obtienen de manera rápida.

La entidad financiera ofrece a los proveedores dos posibilidades:

  • Aceptar la oferta de cobro anticipado del importe de las facturas que se le hace por el crédito existente con el comprador, adelantando los importes a cobrar. El proveedor consigue así un disponible inmediato a cambio de una comisión por el servicio, eliminando el riesgo de impagados ya que la entidad asume el fin positivo de la operación y se hace cargo del riesgo comercial en caso de insolvencia definitiva del comprador.
  • No aceptación del pago anticipado y cobro de las facturas a su vencimiento. En este caso, la sociedad financiera remite el día del vencimiento el importe de las facturas relacionadas por medio de un cheque o transferencia bancaria.

En caso de que el proveedor acepte el pago adelantado de sus facturas las principales ventajas para el proveedor son:

  • Asegurarse el cobro de las mismas eliminando el riesgo de impagados o fallidos;
  • Conseguir liquidez inmediata;
  • Evitar el endeudamiento a corto para financiar sus ventas a crédito;
  • Reducir su riesgo bancario con sus propias entidades de crédito
  • Ahorrar en los gastos administrativos de cobro que no aportan valor añadido a la empresa suministradora;
  • Ahorrar los timbres y tributos del la gestión tradicional de cobro de los efectos;
  • Reducir su activo circulante sin aumentar su pasivo a corto al convertir en disponible los saldos de clientes.

Outsourcing

Las empresas de outsourcing de facturación y de cobro de créditos tienen como actividad la gestión integral de facturas y el cobro de operaciones comerciales.

Los proveedores que quieran externalizar las actividades de facturación y cobranza acuden a estas compañías especializadas con el objetivo de subcontratar todas las operaciones de facturación y cobranza.

En el momento en el que la factura es enviada al comprador –y mucho antes de la fecha de vencimiento de la factura–, la empresa de outsourcing  contacta con el cliente para verificar la aceptación del pedido y la conformidad de la factura –evitando los tradicionales problemas de cobro por litigios comerciales–. Más adelante, unos días antes del vencimiento, la empresa especializada envía cartas recordatorias y realiza un seguimiento telefónico para agilizar el cobro de las facturas. En caso de incumplimiento de la obligación de pago en la fecha prevista, la empresa de servicios gestiona el cobro por la vía pre-judicial, contactando periódicamente con el deudor hasta conseguir el abono de la factura pendiente.

Otros servicios complementarios que realizan estas empresas son la conciliación contable informatizada de cobros (y que permite reducir el trabajo administrativo de las empresas proveedoras) y la elaboración de informes periódicos según las necesidades del vendedor (que le facilita el seguimiento de las operaciones comerciales y le permite seguir la evolución de las ventas).

La subcontratación de la gestión de cobros permite:

  • A las empresas proveedoras reducir su período medio de cobro entre tres y diez días, reducir las deudas incobrables y mejorar sus beneficios entre un 0,1% y un 1%.
  • Mejorar considerablemente su liquidez y reducir sus costes laborales.
  • Los directivos de las empresas proveedoras se descargan de la supervisión de operaciones y procesos rutinarios, disponiendo de más tiempo para temas estratégicos.
  • Estas empresas de servicios también se encargan de tramitar el cobro de las facturas atrasadas y de gestionar el recobro de clientes morosos.

 

 

Laura Martínez Lang
Periodista