Entrevista a Pere Brachfield en el programa “De Uno en Uno” de Onda Madrid

“En Brachfield Credit & Risk Consultants las mayores bazas para conseguir que los deudores paguen son la psicología, la negociación y el humor”

Isabel García Regadera (Premio Antena de Plata 2013) se encarga de ahondar en la trayectoria profesional y experiencia vital de Pere Brachfield –único morosólogo en el mundo, director de la consultora Brachfield Credit & Risk Consultants, profesor de Credit Management, Presidente de la Asociación de Profesionales en la Gestión del Riesgo de Crédito y Cobro (APGRI), articulista y escritor– en el programa de Onda Madrid “De Uno en Uno”. Diversos temas musicales seleccionados previamente por Brachfield sirven como pretexto para enlazar preguntas y respuestas en una distendida charla que va mostrado un perfil más cercano y completo de una de las figuras más reconocidas del mundo económico y empresarial de nuestro país.

Repasamos esta interesante conversación que recupera con elegancia el formato de la entrevista radiofónica en profundidad.

La canción “Ne me quitte pas” de Jacques Brel inicia la entrevista, sirviendo como homenaje tanto a gran parte de la familia directa de Brachfield –que se encuentra residiendo en el sur de Francia–, como a la época estudiantil del entrevistado en el Liceo Francés. Asimismo, Brachfield recuerda con este icónico tema de la chanson francesa al cómico Pedro Ruiz en la década de los 80 cuando, en una sátira que hizo contra Hacienda, cambiaba el sentido original de la expresión por su similitud fonética a “No me quites más… dinero”. Este último apunte da pie a García Regadera a recordar el intenso currículum de su invitado: además de consultor, Presidente de la Asociación de Profesionales en la Gestión del Riesgo de Crédito y Cobro, articulista y escritor, Brachfield es el creador de la Morosología, nueva disciplina de las ciencias empresariales. Ante la pregunta de si se considera morosólogo por encima de todo, la respuesta del también profesor de Credit Management es: “Me considero humorista, pero hasta los 59 años no me he percatado de que esa era mi vocación.” A continuación, Brachfield comenta que los españoles éramos más capaces hace 40 o 50 años de hacer humor sobre cualquier tema. El estrés y la presión de la economía, especialmente en las grandes ciudades, han hecho mella en la “alegría de vivir”.

García Regadera hace hincapié en la crisis económica que, en los últimos años, ha llevado a numerosas personas a no poder pagar sus facturas, pidiendo al morosólogo como experto en la materia que matice la diferencia entre los que se han visto abocados a esta situación y el perfil de moroso profesional. La respuesta de Brachfield –con el chachachá ‘Toma chocolate, paga lo que debes’ de fondo– es clara: “[El moroso] Es un personaje que a mí me ha fascinado desde pequeño. Me gustaba mucho leer los tebeos de mi época […] y al gran Francisco Ibáñez, que tendrían que darle un reconocimiento, en ‘13, Rue del Percebe’ creó un personaje que es Manolo, el moroso de la buhardilla. […] Ibáñez se inspira en un compañero suyo de Editorial Bruguera, el gran Manolo Vázquez, otro gran dibujante ya fallecido que fue creador de ‘Anacleto: agente secreto’, las ‘Hermanas Gilda’,… y, realmente, lo que explica de la morosidad Ibáñez en una sola viñeta, más de 50 años después, se puede aplicar actualmente”.

Confesando Barchfield su pasión temprana por los cómics­, García Regadera introduce el tema de la reciente publicación por parte de su entrevistado del primer Cómic de Humor Salmón, del que es editor y coautor: ‘Numerio Negídiez: de profesión, moroso’, en colaboración con el dibujante de la revista ‘El Jueves’ Albert Pallarés. En palabras del morosólogo: “Este cómic ha sido una aventura empresarial. Se me ha ocurrido aceptar este rol de editor, crear la editorial Ediciones de Humor Salmón que es 100% mía porque he sido el único que se ha atrevido a lanzarse. Este primer álbum lo hemos hecho conjuntamente con un gran dibujante como es Albert Pallarés, muy conocido para los lectores de ‘El Jueves’ con personajes como ‘Baldomero, madurito y sin dinero’, ‘Olegario Gandaria, profesor de secundaria’, ‘4º de ESO’ y otros personajes que ha ido creando en los últimos 15 años”. A continuación, explica cómo empezó su relación profesional con el dibujante y qué les llevó a colaborar en ‘Numerio Negídiez: de profesión, moroso’: “Conocí a Pallarés cuando me contactó, sabiendo que soy economista y experto en finanzas, pidiéndome ayuda para las Páginas Salmón de ‘El Jueves’, una sección que trataba temas de economía y empresa, y a partir de ahí surgió una relación fructífera. Y este pasado año se me ocurrió proponerle el hacer un cómic sobre temas de economía […] Pensé, vamos a hacer un cómic que además tenga una utilidad práctica-didáctica. Me dedico a la docencia hace muchos años y descubrí que los estudiantes recuerdan mejor algo que explicas con una viñeta o con un chiste gráfico.”

Teniendo en cuenta la voluntad didáctica del Cómic, García Regadera apostilla que quizás la economía, las finanzas y el derecho sean las materias sobre las que existe un mayor desconocimiento a nivel general. La opinión del profesor es que una de las asignaturas pendientes de los economistas, especialmente de los financieros, es vencer la tendencia a explicar situaciones simples de una manera muy compleja, utilizando un exceso de argot y cambiando periódicamente la terminología para referirse a un concepto, algo que incrementa aún más la confusión. La propuesta de Brachfield es “instruir deleitando”: “Esta es la finalidad de los Cómics Salmón. No solo divertir y entretener, que es lo que pretendemos, sino también dar entre líneas un conocimiento real que pueda servir al lector”.

La periodista recuerda que en ‘Numerio Negídiez: de profesión, moroso’ se introducen nociones de economía, finanzas, derecho e historia en un repaso de la morosidad desde el origen del ser humano. ¿Deber dinero es algo que llevamos en los genes?, se pregunta García Regadera. A partir de este momento, Brachfield se encarga de mostrar a los oyentes una radiografía de la figura del moroso. En este sentido, plantea con el mismo animus iocandi que se transmite en el Cómic Salmón, que el primer moroso apareció en el mismo momento en el que se iniciaron las transacciones de bienes y menciona el trueque como seguramente la primera metodología de ello en el Neolítico. Asimismo, destaca que la visión simpática del moroso en España –que desciende del pícaro español del S. XVI y que se ha visto reflejada en varias obras del Siglo de Oro de nuestra literatura– difiere muchísimo de otras regiones y culturas  como la finladesa, la estadounidense –en la que se les denomina delinquents– o la japonesa –en la que el deshonor del deudor puede incluso llevarle al suicidio–.

Tal y como indica Brachfield, cualquier persona puede tener acceso a la lista de morosos fiscales a través de la página web de la Agencia Tributaria, un listado en el que sorprendentemente solo se incluye a empresas y personas físicas que tengan una deuda con Hacienda superior al millón de euros. En su actividad como director de la consultora Brachfield Credit & Risk Consultants, el entrevistado ha advertido a varios de sus clientes sobre no iniciar relaciones comerciales con una determinada empresa después de investigar su situación en este mismo listado y comprobar que mantenía una deuda con el fisco. La labor de Brachfield en la consultora responde a décadas de análisis de la morosidad, otorgándole como profesional una sobrada intuición y un conocimiento en profundidad de las herramientas necesarias para identificar la solvencia y capacidad de pago de las empresas o sus directivos, así como desenmascarar a los deudores profesionales. De todas formas, el consultor toma como ejemplo la antigüedad como uno de los parámetros que pueden indicar solidez en una empresa y previene a los oyentes que no siempre es una garantía: “Se han vendido empresas porque el dueño se ha jubilado, sin traspasar activos, stock o empleados, sino únicamente el nombre, y al que lo ha comprado lo que le interesaba era una sociedad que tuviese 25 años ya que con esa antigüedad podía estar engañando a los proveedores durante un año, cerrar y dejarles a deber varios millones de euros”. Además, advierte del actual sistema de ‘concursos de acreedores exprés’ que fomentan en tiempo récord la impunidad de los administradores morosos y cuya única respuesta para los acreedores es emprender la vía penal. En esta coyuntura, Brachfield puntualiza algunas modificaciones legales que han cambiado el panorama de la morosidad en nuestro país: la primera, que desde el S.XX la Administración de Justicia tiene que ir a favor del deudor en caso de duda; la segunda, la incorporación del proceso monitorio para la reclamación de deudas y la tercera la despenalización del cheque en descubierto. Respecto a la Ley 3/2004, Brachfield identifica un problema: “Tenía una serie de preceptos pero no había ninguna sanción para quien la incumplía. Por lo tanto, su utilidad práctica ha sido mínima. Los empresarios, las patronales y los autónomos han demandado medidas más coercitivas”.

La cuestión de cierre de la entrevista viene determinada por la labor del invitado en su consultora Brachfield Credit & Risk Consultants, en la que asesora a sus clientes –autónomos, pymes, grandes empresas y entidades de la administración pública– sobre cómo aumentar su tesorería y prevenir problemas de morosidad. Después de escuchar ‘Strangers in the night’ de Frank Sinatra y recordar que fue el tema que amenizó el convite de su boda, Brachfield también echa la vista atrás y rememora sus inicios en el mundo de la lucha contra la morosidad: “En 1975 entré a trabajar de meritorio en una financiera. Como era el último en llegar, me dieron un maletín lleno de letras impagadas para que fuera a visitar a los que habían firmado la letra para que acabaran pagándola. Ese fue mi primer contacto con los morosos y aprendí a negociar con ellos.” Después de más de 40 años de trayectoria, las mayores bazas con la que cuenta Brachfield en su consultora son, según sus palabras, “la psicología, la psicolingüística, la programación neurolingüística y las técnicas de negociación. Todo el mundo tiene sus necesidades, sus puntos fuertes, sus puntos débiles, su autoestima,… y hay que saber jugar con todo ello para convencer al deudor de que pague. Muchas veces le estamos evitando un mal mayor si paga de forma amistosa extra-judicial. Puede que en vez de pagar 3.000 euros hoy, pague 6.000 euros el año que viene con los gastos judiciales, intereses y tasas correspondientes”.

La entrevista se cierra con dos temas musicales, ‘Sigo siendo el rey’: “con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley, no tengo trono ni reina ni nadie que me comprenda pero sigo siendo el rey”; y ‘Ma Liberté’ de Georges Moustaki. Dos temas que enmarcan a la perfección una entrevista que ha desgranado dos vías de interés del invitado, su vida profesional y su trayectoria personal.

 

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Laura Martínez Lang
Periodista