El perjuicio ocasionado por el IVA devengado en la factura incobrable

El acreedor se ve doblemente perjudicado cuando hay una factura incobrable: no cobra la base imponible y tiene que liquidar a Hacienda la cuota de IVA repercutida.

A pesar de que el Impuesto sobre el Valor Añadido es un tributo que debe ser pagado por empresarios y profesionales, como regla general, el impuesto lo soporta el consumidor final, no el empresario o profesional. En teoría, el IVA es un tributo neutro para las empresas, es decir, las empresas involucradas actúan como meras recaudadoras, cobrando a los clientes el IVA por los bienes que les ofrecen, por lo que no les debe suponer ni un ingreso ni un gasto puesto que recae únicamente sobre el consumidor final. Así pues, como principio tributario, el IVA es un impuesto neutro para la empresa. Dicha neutralidad se consigue, generalmente, a través de la repercusión del IVA devengado y de la deducción del IVA soportado por la empresa.

Hay empresas afortunadas que utilizan el IVA que liquidan anticipadamente sus buenos clientes, o sea, los que pagan las facturas puntualmente, como un medio de financiación temporal gratuito de sus tesorerías. Por el contrario, existen muchas empresas que no cobran las facturas al vencimiento y se encuentran con la obligación de liquidar al Tesoro Público las cuotas repercutidas del IVA en las facturas que todavía no han cobrado, y que, a lo peor, nunca cobrarán. Todavía hay muchos acreedores que no logran recuperar el IVA repercutido en las facturas incobrables, lo que es una lástima.

Nadie duda que España es uno de los países de Europa con mayor morosidad en el ámbito interempresarial. Los plazos de pago B2B son de los mayores de toda Europa, los impagos de facturas al vencimiento son habituales y un importante porcentaje de las cuentas por cobrar es declarado incobrable. En apoyo de esta afirmación, tenemos el estudio de  INFORMA D&B, SAU titulado “Análisis del comportamiento de
pagos empresarial  en España” que revela que el Periodo Medio de Pago alcanzó los 84 días y que el Retraso Medio de Pago se situó en 11 días. Y eso que el PMP se situó en el nivel más bajo observado hasta la fecha. Aunque las comparaciones son odiosas, el PMP a nivel mundial es de solo 66 días. Si comparamos el PMP de España con el de otros países de la UE saldremos todavía en un peor lugar del ranking. El PMP en Europa está en 45 días, el PMP de Alemania es de 20 días, el del Reino Unido 29 y el de Francia en 38. El estudio también desveló que la proporción de empresas que pagan puntualmente es de un 52% en el 1er trimestre de 2018. Asimismo, el Estudio de Riesgo de Crédito que impulsan Crédito y Caución, Iberinform y el IE Business School evidenció que una de las principales razones del retraso de pagos de los clientes es el retraso intencional en un 53% y que el 27% de las empresas han tenido un impagado significativo en el último año. Igualmente, un informe de Crédito y Caución descubrió que el 1% de las facturas resultaron incobrables.

Con todo, en la actualidad, la falta de pago del precio de una determinada factura por el cliente, o sea una factura incobrable, no exime al acreedor (sujeto pasivo) que realizó la operación, de la obligación fiscal de ingresar el tributo, aunque no haya conseguido solucionar la factura incobrable del deudor moroso. Igualmente, las condiciones y trámites exigidos al acreedor para aminorar la base imponible, reducir la cuota repercutida del IVA de la factura incobrable y compensar el impuesto liquidado a la Hacienda; es decir, recuperar el IVA devengado, son complicadas y tramitar el procedimiento de recuperar el IVA de la factura incobrable exige no solo unos amplios conocimientos de la norma tributaria, sino además un coste económico.

En particular, cuando el deudor moroso que no ha pagado la factura y por supuesto tampoco el IVA de la factura incobrable no ha sido declarado en concurso (un crédito incobrable de facto), el acreedor está obligado a realizar una serie de procedimientos con el fin de cumplir con las disposiciones para solicitar la compensación del IVA de la factura incobrable y recuperar el IVA; si no se conoce bien el procedimiento, plazos y preceptos que regulan el tema, es muy difícil conseguir recuperar el IVA de las facturas incobrables. Hay que tener en cuenta, que el mecanismo para conseguir la compensación del IVA repercutido en la factura incobrable y liquidado a Hacienda puede ser costoso si no se conocen los procedimientos más económicos para realizar los pasos necesarios para recuperar el IVA, tanto en el tiempo que hay que invertir en los trámites, como en los gastos en reclamaciones judiciales.

A pesar de que, a lo largo de los años, Hacienda ha ido “flexibilizando” (por lo menos sobre el papel) las posibilidades para compensar el IVA de las facturas incobrables y obtener la devolución del IVA repercutido mediante las sucesivas reformas del artículo 80 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido, en la práctica empresarial es complicado y caro tramitar la reintegración del IVA repercutido de las facturas incobrables y recuperar el IVA. Ante la complejidad de los trámites exigidos por la Agencia Tributaria, las organizaciones empresariales llevan años reclamando un cambio legislativo que facilite la compensación del IVA de las facturas incobrables y recuperar el IVA devengado, pero los distintos Gobiernos han hecho caso omiso de las peticiones de los empresarios.

Vale la pena señalar, que la técnica empleada por el legislador para lograr la compensación del IVA de la factura incobrable de las operaciones gravadas es algo enrevesada y jurídicamente incoherente, combinando la rectificación de cuotas repercutidas con la llamada modificación de la base imponible dentro de los supuestos de minoración de dicha base imponible para recuperar el IVA repercutido. En realidad, es absurdo incluir la compensación de las cuotas del IVA devengadas dentro del artículo 80 de la Ley del IVA, puesto que el precio de la operación, o sea, la base imponible, no se ve alterado como consecuencia de la emisión de la factura rectificativa, que no aminora la base imponible de la factura incobrable original y no incide sobre el importe de la contraprestación, sino que la incidencia de la rectificación se produce exclusivamente en cuanto a la cuota del IVA repercutida en la factura incobrable como mecanismo legal para recuperar el IVA repercutido.

En consecuencia, es importante para las empresas acreedoras contar con un buen servicio de consultoría que le asesore de cómo pueden en la actualidad, y después de los numerosos cambios normativos que se han introducido en los últimos años en las normas tributarias, recuperar el IVA repercutido en las facturas incobrables. La consultora Brachfield Credit & Risk Consultants ofrece un servicio de asesoramiento y gestión que facilita a los acreedores la compensación del IVA de las facturas incobrables. Consúltenos sin compromiso sobre nuestros servicios de consultoría para recuperar el IVA de las facturas incobrables a través de nuestro formulario de contacto o llamando al: (34) 93 296 96 61.

 

Autor: Pere Brachfield
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