La nueva transferencia inmediata SEPA revolucionará los pagos en Europa

La SEPA INSTANT CREDIT TRANSFER (SCT INST) nace a finales de 2017 y supone una considerable mejora en los pagos domésticos y transfronterizos.

La creación de la Unión Económica y Monetaria y la introducción de los billetes y monedas en euros han sido hitos decisivos para la existencia de un mercado único en la Unión Europea. Desde la introducción del euro, en enero de 2002, en todos los países de la eurozona es posible realizar pagos en efectivo en la misma moneda con la comodidad y sencillez con la que se efectuaban anteriormente los pagos en las respectivas monedas nacionales.

Al propio tiempo, para que la introducción del euro como moneda única fuese completa, era preciso que particulares y empresas pudiesen efectuar también sus pagos en toda la zona del euro sin necesidad de tener que utilizar el efectivo. Ello implicaba, por tanto, buscar una fórmula para hacer posible la emisión y recepción de pagos desde una cuenta única en cualquier lugar de la zona mediante un único conjunto de instrumentos de pago de modo que todas las operaciones (domésticas y transfronterizas) presentasen las mismas condiciones de facilidad, coste, eficiencia y seguridad. No obstante, en el ámbito de los pagos que no se hacen en efectivo, permanecía una situación de fragmentación en los procesos de pago minoristas de la UE que, en última instancia, dificultaba en la práctica la culminación de ese objetivo ya que en Europa existían fronteras bancarias entre los países para el libre intercambio de los pagos en euros.

Para contribuir a paliar esta situación, las autoridades bancarias y los Estados de la UE promovieron, en el 2002, la creación de la Single Euro Payments Area, más conocida por su acrónimo SEPA, que es una zona única de pagos en euros. SEPA es la zona en la que ciudadanos, empresas y otros agentes económicos pueden hacer y recibir pagos en euros, con las mismas condiciones básicas, derechos y obligaciones, y ello con independencia de su ubicación y de que esos pagos impliquen o no procesos transfronterizos, es decir, que hayan tenido lugar entre distintos países.

SEPA se basa solamente en tres instrumentos de pago a través de sistemas electrónicos: en primer lugar, las transferencias SEPA, que sustituyeron a las transferencias nacionales; en segundo lugar, los adeudos directos SEPA, en sustitución de los adeudos domiciliados domésticos, y, en tercer lugar, las actuales tarjetas de crédito y pago bancarias. Estos instrumentos de pago no diferencian entre el uso nacional y transfronterizo, ya que cumplen estándares internacionales. SEPA supone un nuevo panorama europeo de pagos al por menor caracterizado por un mayor grado de integración. Ello implica que las operaciones en euros de los instrumentos regulados por SEPA quedan sujetas a un conjunto uniforme de estándares, reglas y condiciones y que las mismas pueden, en consecuencia, ser procesadas con la misma facilidad, rapidez, seguridad y eficiencia con que lo son dentro de los mercados nacionales. SEPA no se restringe a los países que han adoptado la moneda única, sino que abarca a todos los actuales 28 miembros de la UE, a los que se suman otros seis estados: Islandia, Liechtenstein, Mónaco, San Marino, Noruega y Suiza. El programa SEPA está apadrinado por la UE, la CE, y por el BCE con la ayuda del EPC European Payments Council (Consejo Europeo de Pagos), organismo que dicta las normas de los sistemas de pago en Europa. SEPA pretende como principal objetivo que no existan diferencias entre los pagos nacionales y los transfronterizos por lo que se le llama informalmente “Unión Europea de sistemas de pago”.

Este mes de noviembre, gracias a la gestión del European Payments Council, la transferencia inmediata SEPA llamado SCT INST (SEPA Instant Credit Transfer), complementará a la transferencia SEPA ordinaria y será operativa en nueve países europeos: España, Alemania, Austria, Italia, Finlandia, Países Bajos, Estonia, Letonia y Lituania. Esta nueva transferencia inmediata supone una revolución para la banca online europea y una gran ventaja para los usuarios. De momento, casi 600 entidades financieras dispondrán de la SCT INST, y se espera que en el plazo de un año todos los países y bancos europeos lo hagan. Vale la pena señalar, que España junto a Austria y Alemania, es uno de los países que encabeza la lista con más bancos adscritos al plan de transferencias instantáneas SEPA. Banco Cooperativo Español, Santander, BBVA, Sabadell, Bankinter, Banco Mediolanum, Banco Pichincha, Unicaja, Ibercaja, Caixabank, Abanca, Cecabank, Kutxabank, Liberbank, Evo Banco, Banco Popular o Banco Pastor son sólo algunos de los que figuran ya como participantes.

La transferencia inmediata SEPA permite hacer transferencias de hasta 15.000 euros en diez segundos con abono inmediato de los fondos en la cuenta del beneficiario, a cualquier hora y día del año, incluidos domingos y festivos. Además, se podrán hacer transferencias transfronterizas instantáneas entre empresas situadas en distintos países. El coste de este tipo de transferencia instantánea será menor que el que pagan los bancos europeos por procesar transferencias en tiempo real a través del sistema TARGET2. Se calcula que la entidad bancaria sólo pagará 0,20 céntimos por operación durante los primeros dos años, aunque este coste se podría incrementar en un futuro. Aún se desconoce la comisión adicional que las entidades bancarias cobrarán al cliente, pero se espera que inicialmente no supondrán un coste adicional que el que pagan las transferencias ordinarias; es decir, que el hecho de que sean inmediatas no supondrá un sobrecoste y la transferencia seguirá sujeta a las condiciones de cada entidad.

 

Autor: Pere Brachfield
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