Los seis grandes tipos de deudores

Una primera clasificación de los deudores en seis categorías básicas de morosos

  • 1) los morosos intencionales; deudores que pueden pagar pero no quieren

Son los de mala fe, ya que podrían pagar –puesto que tienen suficiente liquidez– pero no quieren hacerlo: son los caraduras que pretenden ganar dinero a costa de los proveedores.

Se dividen en dos subtipos:

  • Los deudores que acaban pagando la deuda (tarde pero al final pagan); a este grupo pertenecen todos los morosos intencionales que retrasan el pago todo el tiempo que pueden para beneficiarse de una financiación gratuita a costa del proveedor.
  • los morosos profesionales que no pagan nunca (ya compran o se endeudan con la intención de no pagar a menos que se les obligue ejerciendo una coerción suficiente)
  • 2) los deudores fortuitos o sobrevenidos, que quieren pagar pero no pueden

En épocas de crisis aparecen una legión de morosos sobrevenidos. En esta clase de deudores están incluidos todos los que son de buena fe pero no pueden saldar la deuda ya que por el momento no tienen liquidez. Estos morosos pagarían si tuvieran medios para hacerlo. Los deudores que están en esta categoría acaban pagando la deuda en cuanto tengan medios económicos para hacerlo si se les concede el tiempo suficiente y se les otorgan facilidades para reintegrar la cantidad adeudada.

  • 3) los deudores incompetentes y/o desorganizados que pueden pagar pero no saben lo que tienen que pagar

Son los que pueden pagar y no tienen mala voluntad, pero no saben lo que tienen que pagar ya que su administración es un desastre: son los desorganizados, los incompetentes y los despistados. Algunos no pagan porque han traspapelado la factura ya que llevan la “contabilidad del gancho”.

  • 4) Los deudores negligentes o despreocupados que siguen la filosofía del “Akuna Matata”

Estos deudores tienen capacidad financiera suficiente para atender los pagos, pero son culpables por desidia o despreocupación de no pagar a sus acreedores ya que su filosofía de la vida es la pachorra de “Akuna Matata” o “don’t worry be happy”. Consecuentemente el impago es fruto de un problema de dirección y no por falta de liquidez. Por tanto son los que no quieren saber lo que deben: no se preocupan por la buena gestión de su negocio aunque sean conscientes de ello. Prefieren ir a a jugar al golf o hacer el golfo.

Respecto a esta tipología de morosos que he acuñado Don Francisco José Jurado publicó una tribuna en ABC en la que comentaba lo siguiente:”

…… Brachfield distingue varias clases de morosos………. añade un cuarto supuesto, típico de nuestra época, que él llama moroso «¡hakuna-matata!: vive y sé feliz»; tomada tan descriptiva denominación de esa cancioncilla pegadiza que cierto personaje (creo que era un jabalí feísimo) le cantaba al rey León cuando el cachorrito se preocupaba por algo. Ustedes la recordarán, seguro.El señor Brachfield da en el clavo con ese cuarto supuesto. E intuyo que el hakunamatismo en el que ha vivido instalada nuestra sociedad – viviendo por encima de sus posibilidades, sin ahorrar nada, sin invertir ni planificar, endeudándose hasta límites irracionales – hará que los efectos de esta crisis entre las clases medias españolas sea bestial, horripilante. Como el jabalí que cantaba la canción. Se me dirá que no toda la culpa es del pobre desgraciado que creyó que todo el monte era orégano. Y así es, ciertamente, pues tanta responsabilidad como él tienen aquellos avariciosos que pervirtieron el sistema financiero con tal de ganar unas migajas más, tensando la cuerda con inversiones suicidas que sólo conducían al abismo y a la bancarrota. Y también los organismos reguladores, que nada hicieron mientras la ingeniería financiera, especulativa y virtual, carcomía los cimientos del ahorro y las Bolsas. Pero demos un paso adelante. Dejemos la economía y analicemos aspectos más humanos. Han sido tiempos de Hakuna-Matata, de alegre infantilismo y despreocupación. Mucha gente ha vivido bien, a ritmo de cigarra derrochona, y ahora les será difícil volver al hormiguero. Esto no es como 1929, ó 1973. No están entrenados para la autodisciplina, la contención o el rigor personal. La crisis psicológica será peor. Son las consecuencias del hipercapitalismo, que concibe al ser humano como simple consumidor, y no como persona, despreciando los valores inalienables a cada uno de nosotros. Un hipercapitalismo que se ha valido del relativismo imperante; ¡qué paradoja! Tiempos en los que todo da igual, be happy, pues todo vale lo mismo. Vale lo mismo, mientras puedas pagarlo. Y, de repente, nos hemos quedado sin crédito. La fiesta se acabó. El whisky era de garrafón. Sólo los más estúpidos no quieren darse cuenta, mientras bailan la conga, borrachos, canturreando a coro: «¡Hakuna-Matata, vive sin problemas, sé feliz, hakuna-matata…!».

  • 5) Los deudores circunstanciales, que pueden pagar pero no lo hacen porque hay un litigio con el acreedor

Son los que han bloqueado el pago voluntariamente porque hay una incidencia en los productos o servicios suministrados, pero son de buena fe, y pagarán la deuda si el proveedor les soluciona la disputa comercial.

  • 6) Los deudores insumisos que aunque pueden pagar no quieren hacerlo ya que no consideran que exista una deuda

Son los deudores que se niega a hacer el pago porque creen firmemente que no les corresponde pagar ya que la cantidad o concepto reclamados son injustos. Un claro ejemplos es el colectivo de la plataforma antipeajes “No Vull Pagar”.

Pere Brachfield, director de estudios de la PMCM y profesor de EAE Business School

3 comentarios en “Los seis grandes tipos de deudores

  1. ME PARECE UN ARTICULO MUY COMPLETO E INTERESANTE, EL CUAL NOS PERMITE PENSAR, ANALIZAR Y RECREAR LA CARTERA DE MOROSOS QUE PUEDE TENER LA EMPRESA COMO INCOBRABLES O CASI INCOBRABLES, SITUACIONES QUE NOS HABIAN DADO POR VENCIDOS.

  2. Hola. Desde mi punto de vista, el grupo 6 de morosos sobra. No es necesario detallarlo, ya que sólo son morosos intencionales que pueden pagar y no pagan. Aducir insumisión para no pagar porque el pago es injusto, es sólo, una excusa muy elaborada para no pagar y simplemente son morosos del grupo 1. Y el ejemplo que se aduce, la plataforma “No vull pagar” son solo morosos intencionales que no pagan porque no quieren.

  3. Hola. Desde mi punto de vista, el grupo 6 de morosos sobra. No es necesario detallarlo, ya que sólo son morosos intencionales que pueden pagar y no pagan. Aducir insumisión para no pagar porque el pago es injusto, es sólo, una excusa muy elaborada para no pagar y simplemente son morosos del grupo 1. Y el ejemplo que se aduce, la plataforma “No vull pagar” son solo morosos intencionales que no pagan porque no quieren.

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