Tributación en el IAJD o timbre del pagaré

El apartado primero del art. 33 del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (LITPAJD) señala que los documentos que realicen función de giro están sujetos a la tributación por actos jurídicos documentados a saber:

–”Están sujetas las letras de cambio, los documentos que realicen función de giro o suplan a aquéllas, los resguardos o certificados de depósitos transmisibles, así como los pagarés, bonos, obligaciones y demás títulos análogos emitidos en serie, por plazo no superior a dieciocho meses, representativos de capitales ajenos por los que se satisfaga una contraprestación establecida por diferencia entre el importe satisfecho por la emisión y el comprometido a reembolsar al vencimiento”.

En el apartado 2 del art. 33 se establece la interpretación de lo que debe considerarse como función de giro:
-“Se entenderá que un documento realiza función de giro cuando acredite remisión de fondos o signo equivalente de un lugar a otro, o implique una orden de pago, aun en el mismo en que ésta se haya dado, o en él figure la cláusula a la orden.”

El art. 76.3.A del Reglamente del IAJD obliga a tributar por el impuesto por cumplir función de giro los pagarés cambiarios, con la única excepción de los emitidos con la cláusula “no a la orden”.

Art. 76.3.A –” A los efectos del número anterior cumplen función de giro:

  • Los pagarés cambiarios, excepto los expedidos con la cláusula no a la orden o cualquiera otra equivalente. Esta exención tributaria del pagaré “no a la orden” ha sido ratificada por resoluciones del Tribunal Económico Administrativo Central. De esta forma tributan todos los pagarés a la orden, o nominativos que no lleven la indicación “no a la orden”, porque cumplen función de giro, con independencia de que se negocien o no en una entidad bancaria. Asimismo tributan por el impuesto aunque sólo se entreguen al banco en simple gestión de cobro puesto que este procedimiento no afecta al carácter del documento y como pagaré a la orden cumple la función de giro y por ende está sujeto al IAJD.
  • También tributan los pagarés de cuenta corriente salvo si son “no a la orden”. Al pagaré le es aplicable la misma escala del IAJD para efectos timbrados establecida para la letra de cambio pero sin que le sea aplicable el recargo del duplo de la base cuando el vencimiento del título exceda de seis meses.

Los pagarés pueden liquidar el impuesto mediante la utilización de timbres móviles o mediante el pago en metálico a la entidad de crédito.

Podemos comprobar que muchas empresas utilizan pagarés “no a la orden” en sustitución de la letra de cambio para ahorrarse el coste del efecto timbrado, de forma que emiten un pagaré normalizado que luego ha de firmar y sellar el cliente.

Por lo que se refiere a las malas prácticas bancarias, algunas entidades no exigen el timbrado de pagarés nominativos (sobre todo los de cuenta corriente) que se entregan para su gestión de cobro y que no están endosados. Las entidades bancarias adquieren una responsabilidad por esta omisión, pero legalmente son los clientes los primeros obligados a timbrar el pagaré.