Los cobradores de morosos participan en las campañas electorales

Durante las campañas electorales nos hemos acostumbrado a soportar los espectáculos más inauditos, extraños y estrafalarios con los que los candidatos intentan llamar la atención de los posibles votantes. En este pasado período electoral de las elecciones que celebradas el 24 de mayo hemos contemplado como políticos de todo pelaje realizaban “performances” que hubieran abochornado al mismísimo Salvador Dalí.

No obstante es en estas pasadas elecciones ha aparecido una novedad interesante: la irrupción de cobradores de morosos que aprovechan el despliegue mediático alrededor de los candidatos para perseguir a los partidos políticos que no pagan sus deudas. La primera víctima de la persecución de los cobradores de impagados fue Pedro Rodríguez, alcalde y candidato a la reelección por el PP al ayuntamiento de Huelva.

El Cobrador del Frac fue sombra del edil onubense durante las dos semanas que duró la campaña electoral, aunque para ser justos, en realidad el dinero que se le reclama no lo debe él personalmente, sino es una supuesta deuda contraída por el Partido Popular de la capital onubense. Y para más inri, el alcalde no era el responsable directo de pagar la deuda, sino que correspondía al coordinador de la campaña electoral y actual portavoz del equipo de gobierno municipal, Francisco Moro, excoordinador de la campaña del PP onubense y actual portavoz del equipo de gobierno en el Ayuntamiento.

PersecuciónEl candidato a la alcaldía tuvo que soportar la infatigable presencia del recaudador del frac en todos sus mítines y actos de campaña, porque la famosa agencia de recobros fue contratada por Francisco Morato, un emprendedor local y propietario de empresa de catering, que exige al Partido Popular el pago de sus servicios en la campaña electoral de 2007. La supuesta deuda que reclama la empresa de catering de la capital onubense asciende a los 30.000 euros, derivada de los servicios de catering que dicha empresa suministró al PP y -que según la versión facilitada por el acreedor- le adeudan desde la campaña del 2007.

Francisco Morato, el acreedor, declaró a los medios de comunicación que en las elecciones de 2011 no hubo problema alguno para cobrar las facturas de catering. El PP contrató los servicios a través de una consultora y ésta sí cumplió lo pactado y pagó el trabajo que se realizó para la campaña. Sin embargo, lleva ocho años esperando a cobrar los servicios que prestó en las elecciones de 2007 y se ha visto obligado a contratar al Cobrador del frac que será la sombra del PP, hasta que la formación política satisfaga la deuda.

El segundo caso de irrupción de cobradores de morosos en las elecciones municipales, lo protagonizaron al alimón un hombre que portaba un megáfono y otro vestido de torero con un maletín en la mano, que recorrieron las calles de la población gallega de O Grove, pidiendo a los vecinos que no votasen al Partido Galeguista Demócrata (PGD), alegando que era un partido (presuntamente) moroso.

El candidato galeguista Alfredo Bea explicó que se trata de una papelería que elaboró la cartelería electoral del PGD de Redondela hace cuatro años. Reconoce que no le pagaron y que incluso hubo una sentencia judicial que ordenó a este partido pagar. Pero Alfredo Bea declaró a la prensa que quien debe pagar la deuda es el PGD de Redondela, no el de O Grove, por lo que sabotear la campaña municipal de esta localidad lerense es injusto, injustificado e ilegal. Por este el motivo el PGD de O Grove presentó una denuncia por presunto delito electoral contra una empresa de cobro de morosos.

Pere Brachfield, presidente de APGRI, asociación de profesionales en la gestión del riesgo de crédito