Forma y clases de contratos

La ley deja total libertad de forma para los contratos, puesto que el Código Civil dice que los contratos serán obligatorios cualquiera que sea la forma en que se hayan celebrado, siempre que en ellos concurran las condiciones esenciales para su validez.

Por este motivo los contratos verbales pueden ser perfectamente válidos, otra cuestión muy distinta es poder demostrar su existencia.
No obstante para cierto tipo de contratos la ley exige el otorgamiento en escritura pública y existen algunos contratos que deben suscribirse obligatoriamente por escrito.

El contrato de compraventa

El Código Civil dice que en el contrato de compraventa uno de los contratantes se obliga a entregar una cosa determinada y el otro a pagar por ella un precio cierto en dinero o signo que lo represente.
El concepto básico es pues el intercambio de un objeto determinado a cambio de una cantidad de dinero

Los contratos de compraventa civiles y mercantiles

Los contratos de compraventa pueden ser civiles o mercantiles según la condición que tengan las partes contratantes.
La diferencia básica entre un contrato civil y uno mercantil, es que en el primero al menos una de las partes no es empresario ni comerciante sino consumidor final, mientras que en el segundo las dos partes suelen ser empresarios.

Sujetos que intervienen

En el contrato de compraventa siempre intervienen los llamados sujetos del contrato que son el vendedor y el comprador. La ley prescribe que ambos deberán estar capacitados para celebrar el contrato.

Elementos del contrato

En la compraventa deben existir los llamados elementos materiales que son la cosa objeto de la compraventa y el precio pagado. La cosa tanto puede ser material –cualquier bien tangible– como un derecho, pero siempre ha de ser determinada o determinable, tener una existencia real o posible –cabe la venta de cosas futuras– y además ha de ser de lícito comercio ya que quedan excluidas del comercio las cosas o servicios imposibles

En una compraventa de un equipo informático los sujetos son el distribuidor que es el vendedor y el cliente que es el comprador. Ambos llegan pactan la compra de un equipo por un importe de un millón, el consentimiento se produce en el momento que ambas partes estén de acuerdo en hacer la operación, la cosa es el equipo que se va a comprar y el precio del mismo

El contrato mercantil está regulado en el Código de Comercio, el cual establece que es mercantil todo contrato en que la intención del comprador es revender las cosas compradas, bien en la misma forma que se compraron, bien después de haberlo transformado en otra diferente, actuando pues con ánimo de lucro en la transacción comercial.

Características y elementos del contrato de compraventa

El contrato de compraventa es un contrato bilateral puesto que surgen obligaciones tanto por parte del vendedor como del comprador, el primero debe entregar la cosa y el segundo pagar el precio.

No es imprescindible la entrega el bien para que sea válida la compraventa

Es importante tener en cuenta que no hace falta la entrega de la cosa ni tampoco el pago del precio para que exista compraventa, ya que todo esto se puede realizar en un momento posterior. Esto es debido a que el contrato de compraventa es consensual, es decir que se perfecciona con el mero consentimiento es decir por el acuerdo de las partes.

Dicho consentimiento ya crea las obligaciones que nacen del contrato, de forma que la entrega del objeto y el pago del precio se pueden realizar con posterioridad y forman parte de los actos de cumplimiento de las obligaciones que se derivan del contrato.

Esto queda perfectamente recogido en el Código Civil que señala expresamente que la compraventa se perfeccionará entre comprador y vendedor, y será obligatoria para ambos, si hubieran convenido en la cosa objeto del contrato y en el precio, aunque ni la una ni el otro se hayan entregado.
En resumen el contrato obliga al vendedor a transmitir la propiedad del bien al comprador, pero la compraventa por si misma no transmite la propiedad del objeto, sino que crea la obligación para se realice dicha transmisión.

Por este motivo ningún cliente puede negarse a reconocer la validez de un contrato –un posible recurso de un mal pagador– por no haber recibido todavía el género o el servicio, estando obligado a cumplir con todas las obligaciones contraídas.