¿Cuántos morosos existen en España y cuántos están fichados en registros de morosidad?

Esta es una de las preguntas más frecuentes. Aunque la morosidad es un fenómeno muy extendido en nuestro país, es difícil cuantificar el número total de morosos que existen, debido a la inexistencia de un registro central de morosos, por lo que sólo disponemos de datos parciales.

Por ejemplo, sabemos que cerca de cuatro millones de residentes en España figuran en el 2013 en las listas de morosos por deudas impagadas con entidades bancarias, compañías de telecomunicaciones y con empresas de servicios básicos (en el año 1996 el total de morosos fichados era de 2.160.000).

Existe una masa indeterminada de morosos que está medrando y que escapa a cualquier censo estadístico.

Pero lo peor es que estos datos son la punta del iceberg, ya que únicamente van a parar a los registros de morosos determinadas deudas, pero muchos otros débitos impagados escapan al control y no figuran en bases de datos. 

Hay que hacer notar que España es un país importador de morosos ¿Qué quiero decir con esta aseveración? Pues que según las listas de morosos publicadas en el 2013, los residentes extranjeros ya son el 24% de los deudores inscritos en los registros de solvencia. Un elevado porcentaje de estos extranjeros fichados en los registros de mora son residentes comunitarios; vale la pena señalar que por nacionalidades, encabeza el ranking el colectivo de titulares de pasaporte británico.

A lo mejor en el extranjero se han enterado de que esto es jauja a la hora de pagar y los morosos de todo el mundo se han instalado en España. ¡Viva la globalización de la morosidad!

En cuanto a las empresas, el número de sociedades morosas que figuran en los registros de morosos está en torno a las 350.000. Y lo dicho anteriormente sobre los consumidores respecto a la morosidad oculta (recuerden el símil del iceberg), también es totalmente válido para las empresas, ya que miles de situaciones de morosidad que se producen diariamente en las relaciones mercantiles (por ejemplo cuando el pago es por transferencia bancaria) no son registradas en ninguna base de datos, por lo que –insisto una vez más– en España existen miles de empresas morosas que no están fichadas en ningún registro.